Mercurio es el planeta que está más cerca del Sol; nunca se aleja mucho de él –cómo máximo veintiocho grados- y, por lo tanto, en una carta natal siempre está ubicado en el mismo signo que el Sol, en el anterior o el posterior.

Mercurio representa el arquetipo de los hermanos, los hijos, la adolescencia, la familia, los padres, los vecinos y también, por otro lado, se relaciona con la comunicación, el intelecto y el aprendizaje. En este artículo nos centraremos en esta segunda parte. 

Cuando en la Astrología psicológica hablamos de Mercurio es para explicar las características psicológicas de la persona en cuanto a cómo se comunica, cómo aprende, cómo interpreta las cosas, cómo percibe el mundo, cómo entiende las experiencias, cómo intercambia información, qué habilidades tiene para conectar las ideas, escribir o transmitir un mensaje, cómo se mueve y también qué habilidades tiene para el comercio. Y es que Mercurio rige la mente, el lenguaje, el pensamiento, la comunicación, la información, la educación, el aprendizaje, la lógica mental, el ingenio, el humor, la elocuencia, y también las manos y los brazos. 

Es un planeta que se mueve a una velocidad muy rápida y muy variable. Entonces, no es de extrañar que las personas que tienen un Mercurio fuerte en su carta natal tengan mucha actividad mental.

En lo referente al aprendizaje, según en el Signo, la Casa y los Aspectos que tenga cada persona en su carta natal podremos apreciar si es más o menos curiosa, qué temas le interesan, cómo interpreta el mundo y si aprende más o menos rápido, por ejemplo. Una persona mercurial se sentirá como el eterno aprendiz lleno de ilusiones por aprender siempre nuevos conocimientos, ya sea a través de la lectura, apuntándose a diferentes cursos o buscando información en internet. De hecho, las personas mercuriales necesitan saberlo todo y sobre todo. Es algo muy característico, por ejemplo, en los periodistas, que se hacen las preguntas constantemente de “quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo”. 

Mercurio y el lenguaje corporal

¿Y cómo saber si eres una persona mercurial, es decir, si tienes a Mercurio como un planeta importante en tu carta natal?

Por un lado, Mercurio rige el signo de Géminis y de Virgo, así que si tienes a Mercurio en alguno de estos dos signos, o el Sol o la Luna o muchos planetas, esto ya te hace una persona mercurial. Por otro lado, también eres mercurial si es el planeta que rige el signo de tu Ascendente o si lo tienes ubicado cerca también de tu Ascendente o en los ángulos de la carta natal, es decir, en el IC, en el DC o en el MC. Dibuja tu carta gratis en www.cosmograma.com/cartas y allí podrás ver visualmente esto de lo que te hablo. Pero aunque Mercurio rige tanto a Géminis como a Virgo, su energía es diferente según el signo.

El signo de Géminis es diurno, Yang, mueve la información hacia el exterior y pertenece al elemento aire, así que lo hace más sociable, vincular y objetivo que la energía de Virgo. Las personas geminianas tienen un carácter dual, son exploradoras y a menudo les cuesta madurar porque, al igual que los niños, les gusta jugar, no profundizar y no tomarse nada en serio. Además, son personas muy curiosas, tienen un sentido del humor fácil, hacen diferentes cosas a la vez, les gusta apuntarse a cuantas más actividades mejor, los puedes ver conversando sobre temáticas muy dispares, tienen capacidad argumentativa y al ser muy ágiles mentalmente también son persuasivas. Su energía negociadora y vendedora puede hacer que a veces las personas geminianas recurran a la farsa o a la mentira.  En cambio, su potencial bien llevado las hace ser personas con mucha capacidad transmisora y asociativa, siendo capaces de ser unos grandes puentes entre realidades muy distintas a través del lenguaje E incluso entre el mundo inconsciente y consciente.

El signo de Virgo es nocturno, Yin, mueve la energía hacia el interior para analizarla y asimilarla, es femenino, receptivo y del elemento Tierra. Su manera de expresarse y comunicarse es concreta y pragmática. Los grandes talentos de las personas virginianas son la capacidad de organizar, discernir y discriminar la información para transmitirla después de una manera totalmente útil y práctica. Son personas que materializan la información después de haberla investigado, analizado, discriminado, desmenuzado y ordenado. Al ser un signo de tierra, a diferencia de Géminis que es de aire, tiene más sentido común y busca hacer muy útil y productiva cualquier actividad que esté realizando. La energía mercurial de Virgo es metódica y resolutiva. Además, una persona con energía virginiana tiene la gran capacidad de observar las cosas al detalle, identificar patrones y encontrar el “error” o la pieza necesaria que falta en algo o que está fuera de lugar. Luego subsanará el “error” a través de la ejecución de una metodología práctica y útil. Todo esto lo hace para mejorar el sistema que esté observando y analizando, ya que uno de los propósitos de su energía es la de “controlar la calidad” de los procesos y sistemas al detalle y llevar a término las acciones necesarias para mejorarlos. Se habla de Virgo como el perfeccionista porque a veces puede quedarse estancado o bloqueado intentando controlar o mejorar algo que no es tan importante en realidad. Su energía es de ir poco a poco, al detalle y con paciencia, a diferencia de Géminis, que es rápido, salta de una cosa a otra y se muestra impaciente. Y es que mientras que Géminis lo que quiere es acumular información, encontrar conexiones rápidamente y comunicarlo, Virgo desea investigarla, desmenuzarla, discriminarla, analizarla, organizarla y ponerla en práctica.

Mercurio fuerte

Mercurio y el lenguaje corporal

Saber donde está ubicado Mercurio en la carta natal también nos explica el lenguaje corporal de la persona, ya que también rige las manos y los brazos. Con nuestros gestos y movimientos, es decir, con nuestro cuerpo, estamos continuamente expresando y transmitiendo mensajes de manera inconsciente. Y también, interpretamos la comunicación de los demás en función de cómo gesticulan y lo que nos expresan con su lenguaje corporal, aunque no nos demos cuenta de ello. De hecho, las transacciones, las negociaciones, las entrevistas y el comercio son actividades mercuriales que, además de requerir agilidad mental, transmiten información más allá de lo verbal. Mercurio retransmite lo que observa y también descodifica lo que la imagen emite, así que podemos observar que se comunica con diferentes tipos de lenguaje según el que considere oportuno. Incluso el silencio es hijo de Mercurio, porque no deja de ser una manera de comunicar.

Vivimos en un mundo muy mercurial. Estamos continuamente rodeados de información, estímulos mentales, redes sociales, internet… Esto hace que estemos sometidos a una gran actividad mental, a una “infoxicación”, de la cual necesitamos alejarnos de vez en cuando para poder asimilar, digerir y discernir qué es importante. Esto puede generar mucho estrés, agotamiento y dispersión. Así que es importante aprender a discernir, seleccionar bien los estímulos a los que nos exponemos y desintoxicarnos de la tecnología y el exceso de información. De no hacerlo, por más que tengamos un Mercurio fuerte en nuestra carta, nos sentiremos colapsados, bloqueados y sin poder escuchar nuestra voz interior. Demasiado ruido mental nos impide sumergirnos en nuestro mundo interno, oxigenar la mente, actualizar nuestras ideas, reflexionar tranquilamente y encontrar nuestro verdadero mensaje. 

Puedes ampliar más información en el libro Los planetas, de Cosmograma Ediciones.