En el mes más caluroso del año, mi propuesta es bien refrescante: polos saludables y ligeros, elaborados con frutas, que nos hidratarán, nos aportarán vitaminas y minerales ¡y nos alegrarán un ratito del verano!

Estos polos son perfectos para reponernos de una tarde de calor y no sentirnos culpables después de haberlos tomado, ya que prácticamente no contienen otros ingredientes aparte de fruta y un poco de yogur vegano.

Su elaboración es bien sencilla, solamente tenemos que batir y triturar y luego estar un poco pendientes de ir echando los ingredientes por pasos para que se creen las capas. Nada más. Hasta un niño podría hacerlo y tengo que decir que a los niños les encantan estos polos de colores.

La sandía es el ingrediente principal de esta receta, y una de las frutas más hidratantes que podemos tomar cuando hace calor. Su gran contenido en agua y su gran poder diurético la hacen perfecta para dietas de adelgazamiento. Además es rica en minerales como el potasio y el manganeso y en vitaminas como la A y la vitamina C.

El resto son frutas como las fresas y alguna frambuesa para darle ese bonito color, aunque si no dispones de ella, también puedes probar a elaborarlos solamente con sandía. Por último, en la parte de abajo, tenemos el kiwi, para simular la piel verde de la sandía y añadir un extra de vitaminas y fibra.

Estos polos son tan fáciles de hacer que no te puedes quedar sin probarlos... además, en pocas horas los tendrás listos y !gustarán a todos!

 

Ingredientes (6 raciones)

  • 1 taza de sandía troceada
  • 3/4 de taza de fresas troceadas
  • 4 o 5 frambuesas
  • 1 yogur de soja
  • 1 chorrito de leche de arroz
  • Sirope de ágave o xilitol al gusto
  • 1 kiwi maduro

 

Preparación

  1. En primer lugar triturar la sandía, las fresas y las frambuesas hasta conseguir una mezcla homogénea y colar para retirar las pepitas de las frambuesas. Añadir 1 cucharada de xilitol o sirope de ágave a la mezcla (opcional, para que esté un poco más dulce).
  2. Distribuir el resultado en los moldes de polo. Congelar unas 2 o 3 horas o hasta que esté completamente congelado.
  3. Pasado ese tiempo, preparar una mezcla con el yogur, un poco de leche de arroz para diluir un poco la mezcla y endulzante al gusto. Echar 2 cucharaditas dentro de los moldes, justo encima de la mezcla congelada de sandía. Volver a congelar. Pasadas unas 2 horas, triturar muy bien el kiwi y repartirlo entre los moldes, encima de la mezcla de yogur. Volver a congelar.
  4. A la hora de consumirlos pasar el molde unos instantes por agua caliente y saldrán los polos fácilmente.