El café es uno de los ingredientes fijos de nuestra cocina, nos acompaña en los desayunos e incluso está presente en nuestros postres. Pero, ¿te has planteado alguna vez qué tipo de café estás consumiendo? Hay muchas alternativas y una de las mejores es el café de comercio justo, te explicamos los motivos.

Pero primero, ¿qué es el café de comercio justo? Según la Coordinadora Estatal de Comercio Justo es “un sistema comercial solidario y alternativo al convencional que persigue el desarrollo de los pueblos y la lucha contra la pobreza”. Mientras que la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO) tiene otra definición.

Es una relación de intercambio comercial basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional y contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de personas productoras y trabajadoras marginadas

En resumen, se ha convertido en un movimiento global que busca cambiar las reglas desiguales del comercio internacional y ayudar a disminuir la desigualdad en el mundo. Mientras que el comercio tradicional tiene por objetivo lograr el máximo beneficio económico, el comercio justo antepone los derechos de los productores y familias agricultoras, para promover un sistema que permita luchar contra la pobreza e injusticia y garantizar un desarrollo sostenible. Muchas cooperativas y organizaciones se han unido a esta iniciativa y venden productos naturales, ecológicos y elaborados con las mejores materias primas.

 

Una agricultora con café en las manos

 

Decálogo del comercio justo

  1. Crea oportunidades para los productores en desventaja económica y les apoya para que tengan ingresos justos y puedan ser autosuficientes y abandonar la pobreza.
  2. Con transparencia y rendición de cuentas. La gestión y relaciones comerciales deben ser claras.
  3. Promueven prácticas comerciales equitativas. Para garantizar el bienestar económico y social de los agricultores y son compensados si los pedidos se cancelan o rechazan. No se permite la competencia desleal.
  4. Pago justo. Los agricultores y productores percibirán un pago honesto por su cultivo o producto y las personas trabajadoras recibirán una remuneración que no discrimine en función del sexo.
  5. Garantía de inexistencia de trabajo infantil o forzoso. Se deben asegurar los criterios de la ONU sobre los Derechos del Niño.
  6. Garantía de no discriminación e igualdad de género. Hombres y mujeres comparten los mismos derechos en cuanto a contratación, salario o jubilación.
  7. Garantía de condiciones de trabajo adecuadas. El entorno de trabajo debe ofrecer seguridad y ser saludable.
  8. Desarrollar las capacidades. Se ayuda a los productores para que puedan incrementar sus competencias, mejorando su capacidad de gestión, producción y acceso al mercado.
  9. Promoción del comercio justo. Se informa sobre los beneficios y ventajas que implica este comercio solidario, para concienciar e impulsar su práctica.
  10. Respeto al medio ambiente. Los métodos de cultivo o sistemas de producción buscan minimizar el impacto ambiental. Se rechazan los pesticidas y se recomiendan materiales reciclados o biodegradables en los embalajes.

 

Caficultor recolectando grano de café

 

Ventajas del comercio justo a nivel medioambiental

¿Qué impacto tiene el cultivo del café de comercio justo en el medioambiente? Intenta no contaminar ni perjudicar de ningún modo a la naturaleza y por eso cumple una serie de normas:

  • Impulsar la conservación de los suelos
  • Realizar una gestión adecuada del agua para evitar desperdiciarla
  • Formar a los agricultores para que lleven a cabo una correcta gestión contra las plagas
  • Impedir la presencia de desechos peligrosos en las áreas de producción
  • Prohibir el uso de organismos genéticamente modificados
  • Fomentar la práctica de actividades que cuiden y enriquezcan la biodiversidad
  • Usar la energía de forma eficiente y procurar su sustitución por energías renovables

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la agricultura ecológica contribuye a la sostenibilidad ambiental, permite mantener y enriquecer la fertilidad de los suelos mediante sus técnicas de labranza, evita la contaminación del agua gracias al uso de fertilizantes orgánicos y ayuda a reducir el efecto invernadero.

Beneficioso para el medio ambiente

 

Ventajas del comercio justo a nivel social

El café convencional contribuye a la inestabilidad de precios por la competencia desleal y convierte en vulnerables a los agricultores cuyo medio de vida son sus pequeñas plantaciones familiares. El comercio justo garantiza los derechos universales y se preocupa por las condiciones laborales y económicas de los caficultores mediante el pago de un precio justo y un precio mínimo fijo. Si sucede que a nivel mundial el precio del café es más alto, perciben ese precio superior.

De este modo, se asegura que se puedan cubrir los costes de producción y que haya una remuneración digna por el trabajo realizado. También cuentan con la prima de comercio justo, un complemento que permite el desarrollo de iniciativas elegidas de manera democrática por los agricultores y que benefician a la comunidad.

Productor de café en su plantación

 

Ventajas nutricionales del café de comercio justo

El café tradicional no nos proporciona suficientes datos sobre su origen ni las condiciones de producción y es frecuente su cultivo en vastas plantaciones donde se emplean agroquímicos. Pero si hablamos de café de comercio justo, entre un 30-40% del mismo es cultivado de forma ecológica, lo que nos conduce a pensar en sus ventajas. Naturales, auténticos y con trazabilidad garantizada. Estas son algunas definiciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sobre los productos ecológicos, que además nos indica que, según los productores, es la producción natural que desarrollan la que les permite que sus alimentos tengan ese sabor auténtico.

 

¿Es muy caro el café de comercio justo?

Podemos tener la sensación de que los productos de comercio justo son un poco más caros que los convencionales. ¿Estamos pagando más por cada taza de café que bebemos si lo comparamos con otras marcas?

Es cierto que el coste final puede encarecerse porque se paga un precio justo por la materia prima. Por otro lado, como la producción se hace en menor volumen, tampoco es posible aplicar economías de escala propias de grandes producciones. Pero estos dos factores se compensan con un menor margen comercial, porque como hemos dicho se garantizan precios mínimos fijados a los productores y no varían. También se procura tener poco gasto publicitario, aunque la parte negativa es que baja la capacidad de atracción de nuevos consumidores.

Sin embargo, Internet y las redes sociales han ayudado mucho, tanto en la eliminación de intermediarios como en la posibilidad de contar con medios de difusión y comunicación mucho más baratos. Por esta popularización, hace 15 años pagabas casi el doble por un kilo de café de comercio justo, mientras que ahora pagas menos de un 10% más que el café convencional.

Granos de café

 

¿Cómo saber qué productos son de comercio justo?

La Organización Mundial del Comercio Justo aconseja que cumplan dos requisitos para identificar uno de sus productos. El primero es que la organización que lo comercializa sea miembro de WFTO, para ello hay que fijarse en si tienen un sistema que acredite que cumplen los principios internacionales de Comercio Justo, que incluye una evaluación externa y por parte de otras organizaciones afines. Y el segundo, que cuenten con sellos de garantía de comercio justo como el de Fairtrade Internacional, ECOCERT, FUNDEPPO, IMO-Fair for Life o Naturland.

La gran mayoría de los productos vendidos, un 77%, cuentan con una certificación Fairtrade, la más utilizada a nivel mundial. En España, el 23% de los productos de Comercio Justo se venden bajo este sello, aunque también existen otros.