Tras despertar del sueño de las relaciones sexuales prototipo, en las que nada se sale del curso corriente, donde A es por B, cada día más mujeres se abren a disfrutar de prácticas sexuales en las que lo importante es explorar y sentirse libres. Lo demuestra la gran acogida del Satisfyer a nivel mundial, las conversaciones eternas con amigas sobre el qué y cómo hacerlo o esa hilera de libros que se adentran en el terreno de la sexualidad como pez en el agua. Quizá ya no hay tantas barreras con lo que respecta al sexo, o al menos eso parece. Sin embargo, ¿somos siempre sinceras con nuestras parejas? ¿Y con nosotras mismas?

Según un estudio sobre la sexualidad, el 68% de las mujeres ha fingido un orgasmo alguna vez. Así lo revela la investigación sobre que ha realizado Birchbox en colaboración con Platanomelón, marca líder de juguetes eróticos en España, con una comunidad de más de millón y medio de seguidores, la cual busca que la sexualidad se viva de forma libre y natural. Pero, ¿dónde está el motivo principal por el qué las mujeres tienden a fingir el orgasmo? El 47% de las encuestadas lo hace para no hacer sentir mal a su pareja, mientras que el 37% para finalizar la relación cuanto antes y el otro 31 % para erotizar la situación. 

 

El orgasmo femenino

Con el paso del tiempo las mujeres han ido comprendiendo más su cuerpo, lo que implica saber qué les excita y de qué manera. En 'El color púrpura', una novela escrita en 1982 por Alice Walker, que detalla 40 años de la vida rural de una mujer de color en el sur de los EE.UU, observamos en varias ocasiones el autodescubrimiento sexual de la protagonista Miss Celie. En el relato, Shug Avery, su compañera de aventuras le explica:

 

Mira, ahí abajo tienes un granito que se calienta cuando haces eso que tú sabes con alguien. Y se calienta y se calienta y por fin estalla. Eso es lo bueno. Pero hay más cosas buenas. Besos, caricias con los dedos y con la lengua.

 

Un estallido, un orgasmo que hemos observado entre referencias cinematográficas y literarias, al que cada mujer llega de una manera muy distinta. Hay quien lo hace antes y quien necesita una estimulación más completa. Las formas son muy diversas. De ahí la necesidad de probar hasta dar con la que más se acople contigo. De hecho, el mito de la penetración está ya de capa caída. Ahora, al 61% de las encuestadas le resulta más fácil llegar al orgasmo a través de la estimulación externa o del clítoris, lo que desmitifica el coitocentrismo y desvía la atención hacia el clítoris.

Tal y como señala Monica Branni, psicóloga y sexóloga de Platanomelón, según estudios recientes, cuando se combinan prácticas como sexo oral, estimulación manual y besos, las probabilidades de alcanzar el orgasmo aumentan significativamente. Es decir, cuánto más azúcar, más dulce. Y es que, 8 de cada 10 mujeres consiguen así llegar al orgasmo más fácilmente, contra 3 de cada 10 de cuando se realiza sólo la penetración. Y, ¿qué hay de los preliminares? El 87% considera los preliminares como una parte muy importante.

 

"En la penetración el clítoris queda desatendido, no recibe estimulación directa y es súper natural que sea muy difícil llegar al orgasmo”, comenta Branni.

 

Por otro lado, el 37% de las mujeres asegura que les es más fácil alcanzar el orgasmo solas. Branni, afirma que “no es extraño que si tú conoces tu cuerpo te sea más fácil saber cómo darte placer y, por tanto, llegar a un orgasmo tú sola”. Y es que, nadie conoce mejor su cuerpo que una misma.

Sin embargo, ese orgasmo en pareja, casi al unísono y tan perseguido, ¿siempre llega? Los resultados de este estudio son claros: el mito del orgasmo simultáneo en pareja no es posible. Al menos no siempre. De hecho, el 48% de las mujeres dice que llega solo “en ocasiones”. La sexóloga explica que la obsesión por alcanzar el clímax a la vez puede ser, de hecho, el principal enemigo del disfrute. La comunicación y la dedicación son la combinación perfecta.

Cada mujer experimenta los orgasmos de manera muy distinta. Pero, ¿todas las mujeres pueden conseguir los tan aclamados orgasmos múltiples? El 64% de las mujeres afirma haber experimentado orgasmos múltiples alguna vez. ¿Qué hay del resto? Tal y como señala la sexóloga de Platanomelón, la multiorgasmia es una capacidad entrenable y todas pueden llegar a tener múltiples orgasmos consecutivos. Para entrenarse recomienda concentrarse, relajarse y poner el foco en el clítoris.

 

Sobre la masturbación

Ya hemos mencionado la importancia de explorar en las relaciones sexuales, pero sobre todo, de donde parte esa escucha primera es del encuentro de las mujeres con sus propios órganos genitales. ¿Todavía suena a tabú la masturbación? Son muchos los motivos y beneficios por los que la masturbación debería de ser más común. De hecho, la mitad de las encuestadas (52%) se masturba al menos una vez por semana. En cuanto al mejor momento, el 59% prefiere la noche, el 28% la tarde y un 13% la mañana.

 

Motivos para masturbarse

 

Mónica, explica que “la frecuencia puede variar según la persona, nuestro estado anímico, momento del ciclo menstrual y una infinidad de razones que pueden hacer que tengamos más o menos ganas”.

 

El universo de las prácticas sexuales y los juguetes eróticos

Como ya sabéis, las prácticas sexuales pueden ser muy diversas. Entre sexo oral o anal hay quien no se decide. Otras prefieren uno más que el otro. Según el estudio, a las mujeres españolas les encanta el sexo oral y que, por otra parte, la práctica del sexo anal no está tan extendida. Y, aunque para disfrutar de una relación sexual sana y placentera no se necesitan ni grandes objetivos ni medios, es cierto que los juguetes sexuales se han convertido en un elemento esencial en muchas mujeres.

Actualmente, más de la mitad de las españolas (52%) afirma utilizar juguetes sexuales tanto en pareja como en solitario. Desde Platanomelón explican que estos juguetes aportan diversión y enriquecen el repertorio sexual tanto individual como el de la pareja proporcionando sensaciones distintas, ampliando las posibilidades de juego e incrementando la comunicación y también son una herramienta de autodescubrimiento.