En las últimas semanas estamos viviendo un episodio sanitario que probablemente recordaremos siempre. La propagación del COVID-19 desde la población china de Wuhan y hasta nuestras calles ha sido rápida y los casos de pacientes en territorio español sigue creciendo día a día y de manera exponencial.

Con los colegios y las universidades madrileñas cerradas durante los próximos quince días, la celebración de las competiciones deportivas a puerta cerrada, la cancelación de vuelos directos entre España e Italia y el goteo constante de eventos cancelados y de empresas que están optando por el teletrabajo, es fácil que pueda cundir el pánico. Sin embargo, las autoridades sanitarias han sido muy claras respecto a las medidas higiénicas que todos debemos adoptar para mirar de minimizar la expansión del virus: manos y muñecas lavadas con frecuencia con agua y jabón antes de tocarnos la boca, la nariz u ojos o manipular alimentos, evitar asistir a eventos multitudinarios y, por supuesto, confinarse en casa y pedir asistencia médica en caso de padecer los síntomas del virus. Poco más, más allá de actuar con sentido común y no dejarse llevar por el pánico.

 

La compra compulsiva no ayuda a frenar la expansión del COVID-19

Sin embargo, las imágenes de los supermercados con las estanterías vacías tampoco están ayudando a mantener la calma y la coherencia, además de ser una medida preventiva innecesaria e inútil: es bueno recordar que estar en casa confinado y sin el virus no significa no poder salir a comprar.

El abastecimiento de alimentos, además, está asegurado, según ha garantizado la Asociación Nacional de Grandes Superficies (Anged). En palabras de Juan Roig, presidente de Mercadona, “hemos vivido situaciones parecidas y siempre ha habido productos suficientes para abastecer a la gente, y ahora también los tenemos”. Así que, lo más sensato es seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias, evitar la propagación de noticias falsas y el alarmismo, intentar gestionar eficazmente el estrés y los cambios en nuestra vida diaria que vayamos a experimentar y ser muy pulcros en las medidas de prevención.

 

Es bueno recordar que estar en casa confinado y sin el virus no significa no poder salir a comprar.

 

En ese sentido, la alimentación puede ser una gran aliada a la hora de fortalecer nuestro sistema inmunológico de manera totalmente natural e inocua. Durante estas semanas en las que la epidemia siga en auge, es especialmente importante que demos prioridad a determinados alimentos y que recorramos a la suplementación natural para dar un empujón extra a nuestras defensas.

La nutricionista Carla Zaplana recomienda a los adultos recurrir a la suplementación natural durante tres semanas para inmunoestimular el organismo, proteger las vías respiratorias y combatir el ingreso de virus a través de los siguientes suplementos:

Equinácea, 30 gotas 3 veces al día
1/7

Equinácea, 30 gotas 3 veces al día

La equinácea es una planta medicinal capaz de estimular el sistema inmunitario y aumentar las defensas de nuestro cuerpo frente a síndromes gripales, la astenia primaveral y otros procesos infecciosos.

Si la tomamos en extracto, podemos diluir 30 gotas 3 veces al día con un poco de agua. También podemos tomarla en infusión.

Infusión de artemisa, una taza diaria
2/7

Infusión de artemisa, una taza diaria

Tomar una taza diaria de esta planta medicinal infusionada también te ayudará a prevenir los procesos virales. La artemisa es rica en vitamina C y, por ello, contribuye a estimular la protección de glóbulos blancos, las células responsables de eliminar sustancias nocivas en nuestro cuerpo.

Caramelos de propóleo, dos o tres al día
3/7

Caramelos de propóleo, dos o tres al día

Aunque hay muchas maneras de tomar esta sustancia apícola, una de las más cómodas y fáciles es en su versión de caramelo. Sin azúcar ni gluten, los caramelos de propóleo son capaces de conservar todas las propiedades beneficiosas del propóleo: antivirales, antioxidantes y antimicrobianas, si las tomas notarás un alivio inmediato del dolor de garganta.

A nosotros nos gustan particularmente los de Propor-mel, ya que contienen propóleo puro además de aceite esencial de limón.

Ginseng, 200 300 miligramos
4/7

Ginseng, 200 300 miligramos

Zaplana recomienda consumir unos 200-300 miligramos diarios de este excelente inmunoestimulante.

Ajo, dos comprimidos al día
5/7

Ajo, dos comprimidos al día

Aunque podemos incluirlo directamente en prácticamente todas nuestras comidas, también tenemos la opción de beneficiarnos de todas las propiedades inmunoestimulantes y antivirales del ajo convencional y del ajo negro tomándolo en comprimidos, dos veces al día.

Recuerda que, al igual que pasa con el orégano, la alcachofa la cúrcuma o con otros alimentos con los que solemos cocinar, su versión en suplemento es más recomendable ya que nos asegura una concentración mucho más elevada de sus propiedades.

Vitamina C ortomolecular, 2 gramos al día en comprimidos
6/7

Vitamina C ortomolecular, 2 gramos al día en comprimidos

Como te explicábamos en el artículo “Kit natural para prevenir gripes y resfriados”, los alimentos ricos en zinc o en vitaminas A, del grupo B y C son los que más contribuyen a fortalecer nuestro sistema inmune, así que deberías basar tu alimentación en productos frescos de temporada y consumir gran cantidad de alimentos vegetales.

El ajo crudo, el jengibre, el limón, el té verde o el té matcha, el tomillo, las setas shiitake o la pimienta cayena son algunos de los alimentos que te ayudarán a mantener muy fuertes tus defensas y que deberías comer regularmente en invierno.

También puedes tomar comprimidos naturales de vitamina C.

Cápsulas Aromaforce, de Pranarom
7/7

Cápsulas Aromaforce, de Pranarom

Aunque esta no es una recomendación directa de Zaplana, nos tomamos la libertad de añadirla nosotros: las cápsulas Aromaforce Defensas Naturales de Pranarom son una gran solución natural para ayudar a tu sistema inmunitario. La presencia del aceite esencial de eucalipto radiata aumenta la afinidad de estas cápsulas para fortalecer nuestro ejército de lucha, así como el bien conocido y tradicional uso del aceite esencial de clavo o ajedrea frente a los virus.

Su sencillo formato en cápsulas facilita su toma ya que con nada más que un vaso de agua basta, para poder cumplir con la dosis. Gracias a su composición, pensada para reforzar y ayudar a nuestro sistema inmune, podremos afrontar la crisis sanitaria del COVID-19 más fuertes y seguros.