Cada 12 de noviembre se celebra el Día Mundial Contra la Obesidad con el objetivo de concienciar al mundo sobre las graves consecuencias que tiene para la salud una dieta alta en grasas y azúcares. En España, el 18,2% de hombres de más de 18 años y el 16,7% de mujeres padecen obesidad, según datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2017. Unas cifras que son mayores si hablamos de sobrepeso, que ya afecta a un 44,3% de hombres y un 30% de mujeres. Sin embargo, los niños con obesidad tienen mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas o problemas de salud como diabetes, hipertensión, problemas cardiacos, derrames cerebrales o enfermedades renales.

Más de uno de cada ocho adultos tiene sobrepeso

De acuerdo con el informe de las agencias de la ONU, en el mundo había en 2017 cerca de 38 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso, representando África y Asia el 25 por ciento y el 46 por ciento del total, respectivamente. A esto se suma que la obesidad entre los adultos es un problema que se está agravando y que ya afecta a más de uno de cada ocho, lo que se traduce en 672 millones de obesos a nivel mundial.

Menos de la mitad de los adultos consume verdura a diario

La alimentación es un pilar fundamental a la hora de prevenir la obesidad y el sobrepeso. El estilo de vida que llevamos ha cambiado la forma de alimentarnos, disminuyendo el consumo de verduras y aumentando el de alimentos altos en azúcares y grasas. Los datos muestran que menos del 50% de la población consume verduras a diario. Según la última Encuesta Nacional de Salud, un 46,2% de mujeres y un 34,5% de hombres comen fruta y verdura cada día.

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados, su secretario general, Álvaro Aguilar, recalca la importancia de la educación para que los niños adquieran los conocimientos para una alimentación saludable.

Además de la necesidad de tomar los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para estar sano, durante estos primeros años los menores adquieren los hábitos alimenticios que pondrán en práctica durante el resto de su vida

La mitad de la ración de comida de un niño debe contener verduras variadas y hortalizas y luego hay que complementarlo con proteína y carbohidratos como por ejemplo legumbres, zanahorias o quinoa. Además de añadir grasas saludables como pueden ser el aceite de oliva, el aguacate, las semillas o frutos secos.

Verduras, hortalizas y frutas

Hábitos saludables para prevenir la obesidad

  1. Comer varias veces al día fruta y verdura, se recomiendan cinco piezas. También hay que consumir legumbres, cereales integrales y frutos secos.
  2. Reducir el consumo de alimentos con alto porcentaje en azúcares y grasas.
  3. Realizar actividad física frecuente: unos 60 minutos al día de 3 a 5 veces a la semana. En el caso de que haya un alto grado de obesidad, se recomienda empezar caminando 30 minutos al día a paso ligero.
  4. Controlar el peso regularmente: Sin que se convierta en una obsesión, se recomienda una vez por semana.
  5. Dejar de fumar. Fumar está asociado a muchas enfermedades y, entre ellas, el aumento de peso. Además, a largo plazo será muy beneficioso para la salud en muchos otros aspectos.

Según la ONU, para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesario un compromiso político sostenido y una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural. Los gobiernos, los asociados internacionales, la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado tienen un papel fundamental en la creación de entornos saludables y de condiciones de accesibilidad de opciones dietéticas más saludables.