Teniendo en cuenta el impacto ambiental perjudicial de los sistemas alimentarios actuales y las inquietudes planteadas sobre su sostenibilidad, la necesidad urgente de promover dietas más saludables y de bajo impacto ambiental es cada vez más evidente. Según la definición de la FAO, la sostenibilidad de las dietas va más allá de la nutrición y el medio ambiente e incluye dimensiones económicas y socioculturales.

Por eso mismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebraron conjuntamente una consulta internacional de expertos sobre dietas sostenibles y saludables este julio en la sede de la FAO en Roma para abordar estos problemas. En la consulta, los expertos acordaron el término “Dietas saludables sostenibles” que abarca las dos dimensiones: sostenibilidad y salubridad de las dietas.

Esto llega en un momento en que el debate sobre la sostenibilidad de las dietas ocupa un lugar destacado en la agenda de los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil. En la última década, más y más países han comenzado a incorporar consideraciones de sostenibilidad en sus políticas alimentarias y programas de educación del consumidor.

Las recomendaciones incluyen, entre otras: tener una alimentación basada principalmente en alimentos de origen vegetal, preferir alimentos locales y de temporada, reducir el desperdicio de alimentos, consumir pescado de reservas sostenibles solamente y reducir el consumo de carne roja y procesada, alimentos altamente procesados ​​y bebidas azucaradas.

 

Dieta sostenible según aspectos saludables

  • Lactancia materna. Las dietas sanas sostenibles comienzan temprano en la vida con el inicio de la lactancia materna, la exclusiva hasta los seis meses de edad y la lactancia materna continua hasta los dos años en adelante, combinada con una alimentación complementaria adecuada.
  • Frutas, verduras y legumbres. Se tiene que basar en una gran variedad de alimentos sin procesar o mínimamente procesados, equilibrados en todos los grupos de alimentos, al tiempo que restringen los alimentos y bebidas altamente procesados, incluyen granos enteros, legumbres, nueces y una abundancia y variedad de frutas y verduras.
  • Poca carne roja. Puede incluir cantidades moderadas de huevos, lácteos, aves y pescado; y pequeñas cantidades de carne roja. Obviamente el agua tiene que ser potable y limpia.
  • Energética. Tiene que ser adecuada en energía y nutrientes para el crecimiento y el desarrollo, y para satisfacer las necesidades de una vida activa y saludable durante todo el ciclo de vida.
  • Garantizar la salud. La dieta tiene que ser consistente con las pautas de la OMS para reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta y garantizar la salud y el bienestar de la población en general.
  • Libre de toxinas. Tiene que contener niveles mínimos, o ninguno si es posible, de patógenos, toxinas y otros agentes que pueden causar enfermedades transmitidas por los alimentos.

Comida sana y sostenible

Dieta sostenible según impactos medioambientales

  • Contaminación y efecto invernadero. Mantener las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso del agua y la tierra, la aplicación de nitrógeno y fósforo y la contaminación química dentro de los objetivos establecidos.
  • Biodiversidad. Preservar la biodiversidad, incluida la de los cultivos, el ganado, los alimentos derivados de los bosques y los recursos genéticos acuáticos, y evitar la sobrepesca y la caza excesiva.
  • Reducir hormonas y plásticos. Minimizar el uso de antibióticos y hormonas en la producción de alimentos. Minimizar el uso de plásticos y derivados en el envasado de alimentos. También Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.

 

Dieta sostenible según aspectos socioculturales

  • Respecto a la cultura local. Se basan y respetan la cultura local, las prácticas culinarias, los patrones de conocimiento y consumo, y los valores sobre la forma en que se obtienen, producen y consumen los alimentos.
  • Son accesibles y deseables.
  • Desigualdad por género. Evitar impactos adversos relacionados con el género, especialmente con respecto a la asignación de tiempo. Por ejemplo, para comprar y preparar alimentos, agua y adquisición de combustible.

 

Acciones para implementar una dieta sostenible

  • Crear un entorno propicio a través de mecanismos gubernamentales con regulación, incentivos y multas para promover una diferente producción, procesamiento, distribución, etiquetado y comercialización, y el consumo de una variedad de alimentos.
  • Establecer una línea de base representativa de las dietas actuales, realizando evaluaciones dietéticas individuales por edad, género, ingresos, grupo étnico y geografía.
  • Coherencia de las políticas alineando todos los sectores (agricultura, salud, educación, medio ambiente, agua, comercio…) desde el nivel local hasta el internacional.
  • Cuantificar y equilibrar las posibles compensaciones para hacer que las dietas saludables sostenibles sean accesibles, asequibles y seguras para todos.
  • Abordar las desigualdades y considerar la perspectiva de las personas que experimentan pobreza y privaciones.
  • Promover estrategias de desarrollo de capacidades para el cambio de comportamiento del consumidor, incluido su empoderamiento y una educación efectiva en alimentación y nutrición.