La FAO (Food and Agriculture Organization) nombró el 2013 como el año internacional de la quinoa o quinua (en español latinoamericano) pero, aunque puede parecer un alimento nuevo ya que antes no gozaba de tanta popularidad, se trata de un producto cultivado desde hace miles de años en la región de los Andes. La quinoa no es un cereal, sino una planta prima hermana de la remolacha. Es un alimento lleno de propiedades muy apreciado en dietas veganas y vegetarianas por su gran cantidad de proteínas y nutrientes, así como para celíacos porque no contiene gluten.
 

Propiedades de la quinoa

La quinoa es una semilla que se consume como un cereal, tanto en platos salados principales (ensaladas, sopas o hasta hamburguesas, entre otros), como en postres o incluso en bebidas. Su aporte calórico es moderado, pero contiene gran cantidad de proteínas y grasas, así como ácidos Omega 3 y 6. Asimismo es una potente fuente de fibra que ayuda a prevenir el estreñimiento. Otra de las propiedades de la quinoa es su alta concrentración de minerales: entre los más destacados se encuentran el potasio, calcio, fósforo, magnesio, zinc y hierro, además de vitamina E y vitaminas del complejo B.

La semilla andina es un carbohidrato sin gluten así que es ideal en dietas para celíacos.

La quinoa contiene entre un 15 y un 18% de proteínas, es decir, dos veces más que la mayoría de los cereales. Por eso resulta muy útil para reequilibrar nuestra alimentación con proteínas vegetales, que no siempre consumimos en cantidades sufientes.

Todo esto se traduce en un alimento muy completo que ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre; tiene propiedades diuréticas, calmantes, cicatrizantes y desinflamantes; es beneficioso para el sistema circulatorio; ayuda a reducir el riesgo a padecer diabetes y puede prevenir enfermedades cardiovasculares e hipertensión. Este 'superalimento' se puede encontrar en tiendas en distintas presentaciones: en grano, en harinas o en copos.
 

Cómo sacar el máximo partido de las propiedades de la quinoa

La quinoa contiene una sustancia ligeramente amarga, la saponina, que es necesario eliminar enjuagando las semillas en agua fría antes de consumirlas.


Cómo cocinar la quinoa

El primer paso es enjuagar las semillas de quinoa para eliminar la saponina, que puede amargar. Después hiérvela 10 minutos en abundante agua salada. Escúrrela como cualquier cereal. Ahora ya puedes aderezarla con los ingredientes que quieras.
 

Receta: ensalada de quinoa estilo tabulé*

Para cuatro personas:
100 g de quinoa
1 tomate
1/2 pepino
1 cebolla blanca pequeña
1 ramillete de perejil liso
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
1 limón
30 g de avellanas
Sal y pimienta

Enjuagar la quinoa y hervirla 10 minutos en agua salada. Escurrir y dejar enfriar. Cortar el tomate y el pepino en daditos. Picar la cebolla y el perejil. Mezclarlo todo y añadir el aceite y el zumo de limón. Salpimentar. Tomar frío, una vez que se haya espolvoreado con avellanas tostadas a trocitos.

 

*La receta es del libro Los 100 alimentos que curan de la A a la Z