El té matcha está de moda, tanto por sus fantásticas propiedades antioxidantes, como por la gran variedad de recetas que podemos preparar con él. Puedes crear recetas dulces, pero también saladas, a las que siempre aportará un fantástico y vibrante color. Empezó a llegar a nuestro país hace ya unos años, cuando muy pocos eran los que habían oído hablar de él. Hoy en día, ya es conocido y consumido por muchos de nosotros de manera habitual, y aunque es muy probable que solo lo hayas tomado en forma de té, con leche o sin ella, caliente o frío, es un ingrediente fácil de incorporar a muchos platos.

La receta de hoy es una elaboración muy sencilla, rica y cremosa, que podrás dejar preparada por la noche y disfrutarla en el desayuno, bien fresquita, en estos días de calor.

El té matcha se utiliza en su país de origen, Japón, para hacer el ritual de la ceremonia del té, y se obtiene al triturar las hojas de té verde, hasta convertirlas en polvo. Ahí la razón de que el agua adquiera ese color verde tan intenso y de cada taza contenga 10 veces más antioxidantes y propiedades que una taza de té verde en hoja. Es un té que facilita la concentración y la atención, pero también aporta serenidad, por lo que es ideal para practicar la meditación y estudiar, sustituyendo al clásico café.

Por otro lado, las semillas de chía son muy ricas en proteínas completas, ácidos grasos esenciales y en fibra soluble. Además tienen un alto contenido en hierro, calcio y otros minerales, y tienen la ventaja de no tener ningún sabor, por lo que se pueden incorporar muy fácilmente a cualquier receta.

Unos vasitos nutritivos y golosos que te animo a que pruebes con las tres capas que te propongo, ya que la combinación de la fruta cocida con el cremoso yogur de coco... ¡es pura delicia!

 

PARA 2 VASITOS:

Ingredientes

Para el pudding:

200ml leche de coco ligera (de brick)

1 c té matcha

8 c semillas chía

2 c xilitol o ágave en polvo (para mantener el color verde)

1/4 c vainilla

Para las peras:

1 pera grande

1 c azúcar integral de caña

2 C agua

1/4c vainilla

unas gotitas de limón

Toppings:

Yogur de coco, arándanos

 

Preparación

  1. Separar unas dos o tres cucharadas de leche de almendras, calentarla y disolver el té matcha en el líquido caliente para que no forme grumos. Cuando esté, mezclarlo con el resto de ingredientes del pudding de chía.
  2. Echar la mezcla en un tarro, volver a mezclar todo bien y dejarlo en la nevera bien tapado durante unas 8 horas.
  3. Por otro lado, pelar la pera, cortarla en cubitos y echarla en un cazo junto con el resto de ingredientes de la segunda lista. Cocer a fuego bajo removiendo de vez en cuando, hasta que no quede líquido. Dejar enfriar.
  4. Para montar los dos vasitos, repartir la pera en la base de ambos (dejando unos cuantos trocitos para echarlos encima al final), repartir luego el pudding de chía encima y añadir una cucharada o dos de yogur de coco.
  5. Decorar con los trocitos de pera que hemos reservado y algún arándano fresco.
  6. A la hora de tomarlo, remover para que se mezcle todo, ya que queda mucho más cremoso.