¿Quién no se lo ha preguntado alguna vez? Estamos sobre la esterilla, realizando nuestros asanas y nuestros saludos al sol, y a pesar de que los movimientos son por lo general lentos y pausados, no podemos evitar romper a sudar y pugnamos por mantener una respiración estable mientas aguantamos nuestro perro boca abajo… ¿Cuántas calorías estaré quemando? ¿Me estará ayudando el yoga a perder esos kilos que me quería quitar de encima?

En realidad, la convicción de que el yoga nos ayuda a perder peso no deja de ser el sueño de muchos, ya que se trata de una forma de ejercicio muy completa y que comporta muchos beneficios para nuestra salud. Sin embargo, es muy habitual escuchar eso de “querer combinar el yoga con otro deporte más dinámico” debido al extendido concepto que existe de que el yoga nos ayuda a trabajar la elasticidad, la meditación y la relajación.

No obstante, las ventajas de esta disciplina tan antigua van mucho más allá, y puede hacer por nosotros más de lo que quizás podamos imaginar. Tal y como explicaba hace ya un tiempo Macarena Cudillas, directora de Californian Hot Yoga y maestra del estilo vinyasa, “la alternancia de contracción y estiramiento de los músculos aumenta el flujo sanguíneo e incrementa por ello el ritmo cardíaco a través de la comprensión y expansión de las venas”.

“Si además lo practicamos en una sala caldeada a 42º, como es el caso del hot yoga o el Bikram, la frecuencia cardíaca será superior: no solo hay que hacer frente a las demandas musculares, sino también a la refrigeración corporal”. Por consiguiente, el bombeo acelerado de nuestro músculo cardíaco provoca un desgaste energético que, en la práctica, se puede traducir en una pérdida de peso.

Yoga para adelgazar

¿Cómo actúa el yoga sobre nuestro cuerpo?

A través de sus diversas posturas, esta disciplina ofrece una forma de acondicionamiento físico integral que nos ayuda a tonificar todo el cuerpo y a conseguir una musculatura armónica, gracias al hecho de que no se limita al trabajo de determinados grupos musculares, evitando así la hipertrofia.

Mientras que algunos asanas estimulan nuestro sistema nervioso y circulatorio, otras nos ayudan a desarrollar el equilibrio y la concentración… Unidas adecuadamente en secuencias, hacen que el yoga sea un ejercicio muy completo.

Su práctica, además, comporta otras ventajas que también pueden favorecer la pérdida de peso: la eliminación de toxinas a través de la estimulación del sistema circulatorio, digestivo y linfático, las técnicas de relajación y respiración consciente que nos enseñan a controlar la ansiedad y a escuchar y relacionarnos mejor con nuestro propio cuerpo, son sólo algunas de ellas.

Yoga y perder peso

¿Cuántas calorías se pueden quemar con el yoga?

Estudios llevados a cabo en la Universidad de Harvard cifró que en una sesión de una hora de hatha yoga una persona de unos 70 kilos podría llegar a quemar cerca de 300 kilocalorías.  Evidentemente, si comparamos esto al desgaste calórico que puede suponer una sesión de entrenamiento de alta intensidad, es muy probable que nos sepa a poco, pero también hemos de tener en cuenta que existen diferentes disciplinas de yoga, y muchas de ellas son considerablemente dinámicas, como el power yoga o el jivamukti.

Según la Fundación LiveStrong, de hecho, con una sesión de Bikram yoga se pueden eliminar hasta 800 calorías, mientras que una sesión de ashtanga (una disciplina de las más intensas) puede quemar, tal y como señalan algunos expertos, entre 300 y 350 calorías por hora.

En este sentido, la práctica del yoga no deja de ser, en cierto modo, una modalidad de fitness suave, pero también efectiva. Por otro lado, muchos maestros y estudiosos de esta antigua disciplina aseguran que la práctica del yoga también actúa sobre nuestro sistema endocrino y nos puede ayudar a estabilizar nuestro equilibrio hormonal, a través de la presión que sus asanas ejercen sobre nuestras glándulas endocrinas. Sin embargo, aún no existen pruebas fehacientes que respalden este hecho.

A todo esto, hay que añadir que el estado de relajación profunda al que nos conduce el yoga también puede ser una gran herramienta a la hora de restar kilos a la báscula, especialmente en aquellas personas que sufren “hambre emocional”. Además, no debemos olvidar que la filosofía yóguica potencia un estilo de vida saludable que combine una alimentación equilibrada con la actividad física adecuada a cada uno de nosotros. A fin de cuentas, podemos concluir que a pesar de que no se cuente entre los ejercicios que comporten una pérdida de peso directa y acelerada, en el yoga, todo suma.