Llega el último mes del otoño. Con el inicio de diciembre, el frío ya se ha impuesto en casi todo el territorio y las noches largas y los días cortos nos invitan a quedarnos en casa, a poner más el foco en nosotros mismos y a cuidarnos y a mimarnos con alimentos de naturaleza caliente y reconfortante.

Durante este mes que dará la bienvenida a las fiestas de Navidad y a la estación más fría del año, el campo sigue ofreciéndonos algunos alimentos que nos han acompañado en otoño: los kiwis, los caquis, las coles, las acelgas, el cardo o el puerro son algunas de las frutas y verduras que ya hemos empezado a disfrutar en noviembre y que podemos seguir encontrando durante este último mes de año. Aprovéchalos, porque algunos de ellos, como el caqui o las setas, ya no volverán a estar en temporada hasta el otoño siguiente…

Si eres muy friolero, recuerda también reducir la ingesta de alimentos crudos y basar tu alimentación en estos alimentos de temporada, con distintas versiones de cuchara: sopas, cremas, guisos, estofados, etc., serán tus aliados contra el frío y te ayudarán a calentar tu organismo desde el interior. También puedes incorporar especies calientes, como la canela, la cúrcuma, el jengibre, el clavo o el anís, a tus bebidas y a tus platos. Le darán un toque increíblemente sabroso, te ayudarán a entrar en calor y potenciarán más algunas de las propiedades beneficiosas de los alimentos.

Por último, y teniendo en cuenta que este mes celebraremos las fiestas gastronómicamente más generosas del año, te recomendamos hacer un poco de previsión pre-Navidad y aprovechar las primeras semanas de diciembre para llevar una dieta lo más limpia posible y hacer un pequeño détox. De esta forma, ¡seguro que disfrutarás más de las excepciones navideñas!

Aquí tienes una pequeña selección de qué verduras y frutas comer este mes de diciembre:

El aguacate
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El aguacate

¿Qué decir del aguacate que no sepas? Esta extraordinaria fruta, con grandes propiedades nutritivas y cosméticas, es la reina indiscutible de las grasas saludables. Muy versátil en la cocina, el aguacate tiene una combinación casi perfecta de grasa, fibra, vitaminas y antioxidantes y nos ayuda a tener un corazón sano, a regular los niveles de azúcar en sangre, a envejecer mejor y a mejorar la salud de nuestra piel.

Puedes comerlo solo, en ensalada, en batidos, en pasteles, en helados, en hummus… combínalo tanto en recetas dulces como saladas y disfruta de su sabor, de su textura cremosa, de su poder saciante y de sus increíbles propiedades.

El brocoli
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El brocoli

¿No te gustaba cuando eras pequeño? Probablemente, era porque lo comías demasiado cocido. El brócoli, al igual que las judías verdes, necesita una cocción corta que no debe superar los 7 minutos con el fin de que quede crujiente y no demasiado blando y carente de nutrientes…

Esta verdura perteneciente a la familia de las crucíferas es uno de los alimentos básicos de las dietas anti-cáncer, y se le considera un auténtico superalimento por sus grandes propiedades: es muy rico en fibra, tiene pocas calorías y una gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes. ¡Inclúyelo en tu cesta de la compra!

Las espinacas
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Las espinacas

Las espinacas eran el arma secreta de Popeye, y no es para menos. Estas hojas verdes de temporada de invierno son una buena fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes, con destacados efectos que nos ayudan a reforzar el sistema inmunitario del organismo.

Los puedes comer crudos en ensaladas y en batidos, utilizarlos para hacer cremas y sopas, purés, o cualquier tipo de plato con proteína animal o vegetal.

Recuerda también que las espinacas son una de las verduras con más carga de pesticidas en la agricultura convencional, así que conviene que las consumas siempre de cultivo ecológico.

Las coles de bruselas
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Las coles de bruselas

Son de la misma familia que las coles, pero solemos comerlas con mucha menos frecuencia. Sin embargo, en Europa central, representan una de las verduras más típicas del invierno (deben su nombre a los belgas, ya que fueron ellos los que empezaron a cultivarla extensamente).

Son muy saciantes y nos aportan mucha energía, además de ser una buena fuente de vitamina C y K, potasio, calcio y yodo. Por todo ello, nos ayudan a cuidar de los huesos, mejoran la función digestiva y contribuyen a mantener una buena salud visual.

El nabo
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El nabo

Se trata de una hortaliza de otoño-invierno que, si bien nuestros abuelos consumían con frecuencia, hoy en día somos pocos los que lo incluimos en nuestra dieta durante los meses más fríos del año. Y es una pena, porque el nabo representa una buena fuente de vitamina C y B9, sus antioxidantes nos ayudan a prevenir el envejecimiento y su contenido en fibra, a regular a función intestinal.

El pomelo
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El pomelo

Es una de las frutas más utilizadas en dietas depurativas y de adelgazamiento, por sus grandes propiedades depurativas del hígado. Muy rica en agua y en vitaminas, el pomelo nos aporta mucha hidratación y minerales como el potasio o el magnesio con muy pocas calorías.

Este cítrico puede ayudarnos a reducir el colesterol, a proteger el corazón y a bloquear los efectos perniciosos de los radicales libres, los responsables del envejecimiento de nuestras células.