Si seguir una dieta es un camino lleno de obstáculos, intentar llevarla a cabo de manera individual cuando las personas que nos rodean sí pueden comer todo lo que quieren es un verdadero suplicio. La coach Núria Roura nos da cuatro consejos:
  1. Haz elecciones conscientes. Si comes fuera de casa, detente a pensar unos segundos en lo que quieres llevarte a la boca. Si te apetece un plato calórico, pídete, al menos, un segundo que sea ligero. O mejor: pídete dos primeros platos.
  2. Agua el alcohol. Las bebidas alcohólicas engordan mucho. En caso de tener que asistir a un evento social o una efeméride, después de beberte una copa de vino, bebe un vaso de agua antes de dejar que te vuelvan a rellenar la copa.
  3. Aprende a comer menos cantidad. Aprovecha las celebraciones y fiestas para poner en práctica lo que has descubierto: en lugar de llenarte tanto el plato, recréate con los sabores y texturas de los alimentos, masticándolos concienzudamente, y disfrutando de la compañía de otras personas.
  4. Pásate al 80-20. No hay que obsesionarse con llevar un régimen espartano. A la larga, lo importante es seguir una pauta dietética el 80% de los días y hacer excepciones el 20% restante. La experiencia enseña que las personas que son poco flexibles consigo mismas acaban frustrándose y tiran la toalla antes de tiempo.

Descubre qué hábitos alimenticios pueden evitar que hagas dieta