El 9 de octubre se celebra día Día Mundial del Huevo, una fecha en la que aprovechamos para explicar el misterio de su numeración. ¿Qué significa ese código formado por varios números que llevan inscritos todos los huevos que encontramos en el mercado? ¿A qué hace referencia?

Un alimento que, en ocasiones, consumimos sin saber realmente su procedencia. Pero lo cierto es que estos números pueden darnos información muy útil acerca de las condiciones en las que vivían las gallinas que pusieron los huevos, el origen de los mismos e incluso su calidad biológica.

Conocer estos datos nos será de gran ayuda a la hora de hacer la compra. Sobre todo para aquellas personas preocupadas por el bienestar animal o por la huella ecológica de sus compras. Porque, un huevo producido en nuestro país o incluso en nuestra provincia recorrerá menos kilómetros en transporte hasta llegar a nuestro supermercado, lo que se traduce en una menor emisión de dióxido de carbono en el proceso. 

 

Qué significa el código

Para empezar a descifrar la numeración inscrita en un huevo no necesitas grandes manuales. Simplemente tener en cuenta que el primer número del código de los huevos nos da información sobre cómo fueron criadas las gallinas. Algo que cada vez interesa a más personas, en un momento en el que la crisis ambiental supone que tomemos consciencia del planeta que habitamos e, incluso más importante, cómo lo habitamos.

Por ello, conocer ese primer número, saber de qué manera han sido criadas las gallinas, es realmente interesante si tenemos en cuenta las condiciones en las que se crían muchos de los animales que posteriormente consumimos. Si continuamos descifrando el código, las dos letras siguientes indican el país en el que han sido producidos y el resto de números pertenecen al código de identificación del productor.

 

El código aporta información sobre el sistema de producción, el país de origen y el productor del mismo.

 

Las diferentes maneras de producir huevos

A la hora de consumir un huevo podemos preguntarnos: ¿Cómo ha sido criado? Existen varias maneras de criar gallinas ponedoras: en jaula, en suelo, camperas y ecológicas. Según la Asociación Española de Productores de Huevos, los sistemas de producción varían entre los países de la Unión Europea: en España y Polonia predomina la producción en jaula acondicionada mientras que en Holanda y Alemania el sistema prioritario es el suelo.

 

Numeración huevos

 

Si nos fijamos en la producción de la Unión Europea, algo más de la mitad se realiza en jaula, por lo que cada vez son más las personas y colectivos que luchan por cambiar esta situación que afecta a una gran cantidad de gallinas. Conozcamos el significado de cada código:

  1. Código 0: gallinas ecológicas. Si queremos consumir huevos ecológicos o, senzillamente, los más nutritivos y sabrosos, entonces el código es el 0. Estas gallinas, que ponen los huevos catalogados como ecológicos, son aquellas que viven en corrales al aire libre, y cuya alimentación es pienso procedente de la agricultura ecológica. Al estar en un espacio abierto y al aire libre, pueden alimentarse también de hierbas o comer insectos que encuentran. Existe, además, evidencia científica de que la calidad nutritiva de los huevos ecológicos es superior: contienen un 2,6% más de proteínas y un 11% más de ácidos grasos oléicos.
  2. Código 1: gallinas camperas. Las gallinas de huevos camperos son criadas al aire libre. En este caso también, al estar en un recinto abierto es lógico que coman hierbas y bichos que se encuentren. Se diferencian de las anteriores porque el pienso en el que se basa su alimentación no es ecológico.
  3. Código 2: gallinas criadas en suelo. Estas gallinas, al no estar enjauladas, pueden desplazarse pero en el interior de una nave y sin salida al exterior.
  4. Código 3: gallinas criadas en jaula. Los huevos de gallinas enjauladas proceden de granjas donde los animales están en jaulas, recintos cerrados con luz artificial.

Ahora que ya conoces el misterio de estos números, quizá puedes replantearte qué tipo de alimentación quieres llevar. Conocer cómo se crían los animales y quizá renunciar a ello con una dieta vegana y saludable es un paso más en el consumo de productos ecológicos.

Una alternativa que cada vez gana más adeptos en aquellas personas que toman conciencia de cómo una dieta sostenible puede ser más beneficiosa para el ser humano, los animales y el medio ambiente.