Ingredientes:

  • 12 placas de lasaña
  • 3 tomates
  • 2 berenjenas
  • 2 puerros
  • 200 g de mozzarella
  • Orégano
  • Sal, pimienta y aceite
     
Ingredientes para la salsa romesco:
  • Una lata de pimientos de piquillo (unas 20 piezas)
  • 1 diente de ajo
  • 50 ml de vino blanco
  • 200 ml de crema de leche
  • Sal
Preparación:
Hervimos las placas de lasaña, en abundante agua y sal durante unos 15 minutos, las colamos y refrescamos inmediatamente. Reservamos sobre un trapo limpio. Sofreímos a fuego lento la parte blanca de los puerros hasta que estén tiernos y los reservamos. Cortamos la berenjena a láminas más bien finas y las cocemos en una sartén con aceite abundante. Sabremos que está a punto cuando cambie de color. Cortamos el tomate a láminas.
A continuación, hacemos capas: una de lasaña, una de puerros sofritos, una de berenjena, una de tomate, sal, pimienta y orégano y, a continuación, una capa de mozzarella y así sucesivamente hasta que se nos terminan las placas de lasaña, recordando que la última capa debe ser de pasta. Mientras tanto, preparamos la crema de piquillos: los salteamos en la sartén con el ajo bien picado, añadimos vino blanco, lo dejamos cocer y añadimos la crema de leche.
Esperamos que se vaya reduciendo a fuego lento durante unos minutos. Trituramos bien y salpimentamos. Para montar nuestro táper: en la base ponemos una salsa de piquillos, encima un trozo de la lasaña y acabamos con una cucharada más de salsa de piquillos.