Con llegada de la primavera llegan también las ganas de preparar platos de colores vibrantes, y recetas frescas repletas de vitaminas y minerales. Y uno de los vegetales más ricos y fotogénicos de esta estación, es el guisante, una legumbre que se puede incluir fácilmente en cualquier elaboración. Podemos cocinarlo, pero también consumirlo crudo, tal y como sale de su vaina, convirtiéndose de esta manera en uno de los snacks más saludables y divertidos de la temporada!

El guisante es una legumbre rica en vitamina C, vitaminas del grupo B y en minerales como el magnesio o el calcio. Es un alimento que ayuda a mejorar la circulación de la sangre y por ello a prevenir enfermedades del corazón. Contiene muy pocas calorías y una gran cantidad de fibra tanto soluble como insoluble, lo que nos ayudará a tener un mejor tránsito intestinal.

En esta receta mezclo los guisantes con otros ingredientes que siempre forman parte de un hummus clásico, como los garbanzos o el tahini, pero aportando además un toque de sabor diferente con la menta fresca. De esta manera añadimos frescor y un extra de clorofila, que nos ayudará a purificar la sangre, pero también a reducir los gases que nos puedan provocar las legumbres, gracias a las propiedades carminativas de esta planta.

Esta es una receta muy fácil, que puede servirnos para acompañar cualquier plato, para ofrecer de picoteo, o también para rellenar algún sándwich, ¡añadiendo a este un extra de proteína y de fibra!

 

Ingredientes:

  • 1 taza de guisantes (sin la vaina)
  • 1/2 taza de garbanzos cocidos
  • 1 cucharada de tahini blanco
  • 2 o 3 cucharadas de zumo de limón
  • 1/2 aguacate
  • 1 diente de ajo
  • 3 cucharadas de hojas de menta fresca picadas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de agua
  • 1/4 cucharadita de sal

 

Preparación:

  1. Cocer en agua hirviendo los guisantes desgranados durante unos 5 minutos. Colar y dejar enfriar.
  2. En el vaso de la batidora echar todos los ingredientes, incluidos los guisantes cocidos y batir bien hasta conseguir una textura homogénea. Rectificar de sal, menta o el ingrediente que sea necesario.
  3. Servir con un chorrito de aceite de oliva virgen, sésamo tostado y hojas de menta.