Con la llegada del buen tiempo y el calor llega la hora de poner a punto esas partes del cuerpo a las que no les hemos hecho mucho caso durante los meses más fríos. Es tiempo de ponernos las camisetas de manga corta y de empezar a enseñar esas partes del cuerpo que hemos mantenido escondidas debajo de capas de abrigo... Y, precisamente, la piel es una de esas partes. En realidad, es el órgano más grande que tenemos, y hay ingredientes fantásticos que actúan desde dentro para mejorarla y hacer que luzca bonita y perfecta.

El silicio es el mineral encargado de ello. Es el responsable de que nuestra piel, uñas y cabello, estén en perfectas condiciones y tengan un aspecto saludable. La receta que te propongo hoy, además de estar preparada con un montón de ingredientes de la huerta, de plena temporada, utiliza como ingrediente base el mijo, uno de los ingredientes con más contenido en ese mineral que existen.

El mijo es un cereal fácil de encontrar en tiendas ecológicas y en aquellas donde se venden productos a granel. Su sabor es muy suave y rico, y su cocción sencilla y rápida. Es un grano que a todo el mundo gusta y muy fácil de incorporar a cualquier receta, tanto dulce como salada. Tiene la ventaja de no contener gluten y también tener un alto contenido en hierro.

Hay maneras fáciles de incorporar nuevos ingredientes a la dieta. Una de ellas es versionando una receta tradicional que guste a todo el mundo y añadiéndolos ahí. ¡Seguro que este pastel de mijo con pisto es un triunfo en tu mesa! La receta es para cuatro personas, aunque seguro que se suman más. 

Ingredientes para la base 

1 taza de mijo seco

3 tazas de agua mineral

1/2 cucharadita de sal

1/4 cucharadita de ajo en polvo

2 cucharaditas de cebolla en polvo

1 cucharada de levadura

Ingredientes para el pisto

8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

2 cebollas

2 pimientos rojos

2 calabacines

1 berenjena

3 dientes de ajo

6 tomates maduros

sal

una pizca de azúcar de caña integral

Preparación

Lavar el mijo, colarlo y ponerlo a cocer a fuego medio junto con el agua, la sal, la cebolla y el ajo en polvo. Cuando empiece a hervir, cocer medio tapado a fuego bajo, removiendo de vez en cuando hasta que el líquido se evapore, cuando esté, añadir la levadura nutricional y mezclarlo todo muy bien. Engrasar con un poco de aceite una fuente de horno y echar esta mezcla, extendiendo una capa de unos dos dedos de grueso. Reservar.

Mientras tanto, lavar y cortar en trozos más o memos iguales las hortalizas, menos la cebolla y los ajos que se pican bien finos. Echar el aceite en una cacerola y, cuando se caliente, echar la cebolla y el ajo. Esperar unos minutos y añadir los pimientos cortados. Pasados unos minutos, echar el calabacín y la berenjena, remover y seguir cocinando.

Cuando las verduras estén un poco tiernas, añadir los tomates que previamente habremos pelado y rallado o triturado. Echar la sal y cocinar hasta que las hortalizas estén tiernas, removiendo de vez en cuando. Cuando estén listas, rectificar de sal y añadir un poco de azúcar de caña integral para rectificar la acidez de los tomates.

Echar el pisto encima de la capa de mijo cocido, extendiéndolo bien y añadir un poco de queso para gratinar al gusto y/o de parmesano rallado. Gratinar y servir caliente, decorado con albahaca fresca picada.