¡Ya ha llegado el calor! Y, con él, nuevas necesidades nutricionales. Porque si en invierno y durante el frío nos reconfortan las comidas calientes, cuando suben las temperaturas es importante aportar un extra de frescura a todas nuestras comidas.
Existen varias formas de hacerlo. De entrada, siempre es una buena opción seguir la alimentación estacional o de temporada que ya, de manera natural, nos aporta aquellos nutrientes que nuestro cuerpo necesita en más proporción en cada época del año.
Y, en verano, nuestro organismo está expuesto a distintos retos climatológicos, por eso nos demanda un extra de hidratación para poder combatir la pérdida de sales minerales que sufre, por ejemplo, al sudar. En ese sentido, los alimentos vegetales, como frutas y verduras ricas en agua, en vitaminas y en minerales, serán nuestros grandes aliados.
El tartar, el marinado y las preparaciones en crudo
Otra de las grandes herramientas que tenemos de combatir el calor con la alimentación es la de cambiar nuestros hábitos en la cocina. Eso significa apostar por preparaciones muy ligeras y muy frescas que no nos requieran demasiado esfuerzo digestivo.
La alimentación cruda debería jugar un papel protagonista en los meses más calurosos del año
¿Qué tipo de preparaciones en crudo podemos comer? La verdad es que una infinidad. Desde todo tipo de zumos y batidos naturales o gazpachos y cremas frías, a ensaladas completas, piezas de fruta y verdura enteras o, por supuesto, proteínas marinadas.
El marinado es una técnica culinaria que cocina los alimentos con sus propios jugos y otros ácidos, pero sin temperatura. Por tanto, permite conservar prácticamente la totalidad de sus nutrientes, vitaminas y enzimas. Por eso resulta tan adecuado en épocas de calor, cuando nuestro cuerpo nos pide raciones extras de antioxidantes.
Además, su preparación es muy sencilla, ya que no requiere utilizar ningún tipo de electrodoméstico ni de fuente de calor.
El tartar de salmón con manzana ácida que te presentamos hoy es un magnífico ejemplo de todas las virtudes de la cocina cruda que te hemos explicado, además de ser una auténtica delicia. Iker Erauzkin, asesor gastronómico del restaurante barcelonés OhBo Organic Café, es el creador de esta delicia refrescante y antiinflamatoria con dos texturas casi opuestas como la del aguacate y la manzana ácida.
Dos cuestiones clave para el tartar
A pesar de ser un plato realmente sencillo y apto para cualquier aficionado poco dado en la cocina, hay dos cuestiones que deberías tener en cuenta antes de ponerte manos a la obra con esta receta omnívora.
No olvides congelar previamente el salmón durante 24 horas para evitar el riesgo de anisakis
La primera, no olvidar congelar previamente el salmón un mínimo de 24 horas para asegurarte la eliminación de los temidos anisakis, un parásito que puede encontrarse en el pescado. Aunque se trata de un consejo que siempre debemos llevar a la práctica con la carne y el pescado crudo, es especialmente importante para las mujeres embarazadas.
Y, el segundo, contar con una anilla o aro para emplatar de pequeño tamaño en la que puedas depositar el contenido del tartar y presentarlo con una forma óptima. ¡Buen provecho!
Foto: Flaminia Pelazzi