Es muy probable que el término refeed day te suene a algo totalmente nuevo y desconocido, pero lo cierto es que se trata de una técnica nutricional que se suele incorporar a las dietas bajas en calorías: consiste en intercalar en la rutina de una dieta hipocalórica un periodo de recarga de hidratos de carbono. ¿Ya te resulta algo más familiar? Es algo parecido a ese “día de descanso” en tu régimen, un periodo que dura entre 5 horas y 2 días y que, aunque te parezca sorprendente, tiene muchísimos beneficios para tu dieta.

Los beneficios de una técnica que hubieras querido conocer antes

Como lo oyes, esta práctica, muy extendida en el mundo del deporte, genera una recarga de energía en el organismo que ayuda a mejorar el rendimiento físico durante la práctica de ejercicio. Este “subidón energético” potencia a su vez que se quemen más grasas y la pérdida de masa muscular que suele ir asociada a las dietas hipocalóricas. Además, las dietas muy restrictivas también pueden tener otros efectos negativos, como una bajada en la tasa metabólica, un aumento del cortisol o una disminución de la leptina (la hormona involucrada en la regulación del peso corporal).

Con el refeed day se pueden contrarrestar muchos de estos efectos, gracias al aumento de glucógeno en nuestro cuerpo, que hará que nuestro organismo tire menos de otros recursos para optimizar su funcionamiento. El glucógeno es el combustible que asegura el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro, y procede de la glucosa que obtenemos de los hidratos de carbono.

La restricción de carbohidratos de las dietas hipocalóricas tiene efectos muy notables en la reducción de volumen corporal, sobre todo al principio, pero a largo plazo potenciamos que nuestro cuerpo active el “modo ahorro” y consuma menos, lo que lleva a un estancamiento en la pérdida de grasa. Como comentábamos, la disminución en la segregación de leptina puede disminuir el gasto energético.  Aquí es donde el refeed entra en juego.

Por otro lado, un gran beneficio que aporta esta técnica es a nivel psicológico, ya que proporciona un cambio en unas dietas que suelen ser bastante restrictivas, lo que las hace mucho más tolerables. Sí, de repente esa comida del domingo deja de ser una tentación, ¡para convertirse en un merecido descanso!

¡Cuidado! No te confundas con las comidas trampa

Muchos confunden el refeed day con el concepto de cheat meal (comida trampa) un paréntesis durante el que uno puede atiborrarse de cualquier capricho que le apetezca: helados, pasteles pizzas, y cualquier tipo de comida basura que te venga en mente. Sin embargo, el propósito del refeed es aumentar la cantidad de carbohidratos (generalmente, de absorción lenta) de forma mucho más pautada, mientras se mantiene una ingesta estable de grasas y proteínas.

En cuanto al tiempo que debería durar un refeed, nadie ha establecido un periodo exacto, pero los expertos suelen coincidir en que para establecerlo hay que tener en cuenta el índice de grasa corporal, el nivel de actividad física, el sexo e incluso el metabolismo basal. Como en todas las dietas, lo ideal es dejarse asesorar por un nutricionista que nos ayude a establecer cómo realizar estos periodos de mayor consumo de carbohidratos, para evitar así que se nos vaya de las manos y arriesgarnos a acabar abandonando la dieta.