Aprovechamos que el día 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente para poner nuestro granito de arena y seguir promoviendo ideas sostenibles y ecológicas que contribuyan a la protección de nuestro planeta. Para ello hemos decidido centrarnos en uno de los aspectos que más atañe a las mujeres, y al que nos tenemos que enfrentar una vez al mes durante más de la mitad de nuestra vida: la regla.

Para muchas de nosotras, se trata de algo que ya hemos interiorizado y no nos paramos a reflexionar sobre cómo pueden afectar los productos de higiene femenina a nuestra salud, y menos aún el impacto medioambiental que éstos pueden tener cuando los desechamos. Sin embargo, una cada vez más acuciante preocupación por el medio ambiente y el impulso de iniciativas que ayuden a mitigar nuestra huella sobre el planeta ya está presente en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana: el reciclaje en los hogares, la reducción del uso de plástico en embalajes, las energías renovables… Y sí, ahora también los productos de higiene que utilizamos cuando tenemos la regla.

A lo largo de nuestra vida, las mujeres podemos llegar a gastar más de 10.000 compresas y tampones desechables que acaban, en el mejor de los casos, en el vertedero. Los materiales sintéticos con los que suelen estar fabricados estos productos, como el algodón blanqueado (generado a partir de procesos de combustión con cloro), fragancias artificiales, fibras y pesticidas hacen que estos productos tarden muchísimos años en llegar a degradarse, lo que afecta gravemente a nuestro ecosistema.

Por ese motivo es tan importante que hagamos una reflexión sobre cómo llevar un estilo de vida más sostenible y ecológico también con nuestra regla. Y lo cierto es que estamos de suerte, porque ya existen en el mercado muchas marcas ‘ecofriendly’ cuyos productos nos pueden enseñar a vivir nuestra regla en positivo y de una manera más sostenible, a generar menos residuos y ser emás respetuosas con el medio ambiente. De entre estas soluciones, hemos seleccionado las 3 alternativas más comercializadas y que podrás encontrar con más facilidad en las tiendas:

1. Compresas y salvaslips de tela

Aunque la alternativa ecológica de la que más se habla estos días es la copa menstrual, hay muchas mujeres que prefieres utilizar métodos que no deban introducirse en la vagina, como las compresas o salvaslips. Ahora existe su versión en tela que tiene la misma función que las compresas de un solo uso, pero están elaboradas con algodón ecológico y no contienen tintes ni químicos. Algunas marcas te pueden durar hasta tres años aunque las laves después de cada uso. Dependiendo de cuán abundante sea tu regla, puedes 1 o 2 e ir alternando mientras las vas lavando (puedes lavarlas en la lavadora, pero ¡no utilices suavizantes!). Las de la marca Cyclo, por ejemplo, son 100% algodón y son cómodas de llevar.

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2. Braguitas absorbentes

¿Te imaginas que cuando tuvieras la regla no tuvieras que usar nada más que tus braguitas para absorberla? ¡ Pues es posible! Las braguitas menstruales es un invento que ya existe y que, gracias al uso de tejidos innovadores, tienen un aspecto muy normal (de hecho hay modelos que son bastante bonitos). Estas prendas están elaboradas con tres tipos de tejidos que permiten absorber el flujo menstrual. Además, son transpirables, no huelen, y están hechas de tejidos ecológicos. Son muy cómodas y, por lo general, muy finas, por lo que la sensación es muy parecida a la de llevar braguitas normales. La marca española Cocoro, por ejemplo, ofrece una variedad muy amplia de braguitas y tangas absorbentes.

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3. Copa menstrual

La copa menstrual es la solución ecológica en productos de higiene íntima cuyo uso está más extendido, y sin duda una de las alternativas a los tampones más revolucionarias. Están hechas de silicona médica y tienen una forma que facilita la absorción eficaz de mucha cantidad de menstruación, por lo que son ideales si tienes reglas abundantes. Además, son súper cómodas y muy fáciles de limpiar: se vacía en el retrete y se lava con cuidado con un jabón neutro, y se puede volver a usar sin problemas, incluso en un mismo día. La puedes llevar puesta para hacer cualquier actividad que realices y dejar de preocuparte por esas pérdidas incómodas, y las puedes encontrar a la venta en cualquier farmacia.

Tan sólo es importante que recuerdes que al terminar tu ciclo la debes esterilizar hirviéndola en un cazo que hayas reservado especialmente para eso. Una vez seca, guárdala en su bolsa de tela y no en un contenedor hermético, para evitar que coja humedad.

Otra de las grandes ventajas de la copa menstrual (y del resto de alternativas ecológicas, en realidad) es que te permite ahorrar una gran cantidad de dinero, ya que una sola copa te puede durar hasta 10 años, y tienen un precio muy asequible, entre 25 y treinta euros. Si consideramos que cada mujer genera una media de casi 300 compresas, salvaslips y tampones al año, imagínate cuánto podrás ahorrar si lo multiplicas por diez.

copa menstrual