Un entrenamiento regular y constante supone una excelente forma de tonificar los músculos faciales y de disminuir el efecto de la gravedad en la piel a medida que se envejece. Así, una buena dieta, mucha agua y una rutina de ejercicios ayudan a rejuvenecerla. En este sentido, practicar yoga facial es una buena forma de reafirmar los músculos faciales y de reducir las antiestéticas arrugas. El resultado, un rostro más liso, pulido y joven.

Existen aproximadamente 50 músculos en la cara. Al ejercitarlos, la persona libera la tensión de los ojos, el cuello y la cara. Por ello, incorporar una pequeña rutina facial a diario hará que la piel y los músculos parezcan más tersos en apenas unas semanas. Es importante realizar todos los ejercicios faciales sentado en una posición cómoda y se respirando profundamente.

He aquí algunos de los ejercicios que componen el yoga facial:
- Estirar la lengua lo máximo posible y mantener esta postura durante 60 segundos.

- Levantar las cejas y abrir los ojos al máximo durante 5 segundos.

- Mirar hacia arriba y posicionar los labios como si se fuese a dar un beso durante 5 segundos.

- Sonreír haciendo fuerza con los pómulos hacia arriba mientras con tres dedos se presionan los pómulos hacia abajo durante 10 segundos.