Con los años, nuestro cuerpo cambia y es algo inevitable. Aunque siempre nos fijamos en las partes más visibles, también nos preocupa nuestra zona íntima. ¿Cómo se ha transformado tu vagina con el transcurso de los años? Es un aspecto muy interesante, pero no todas se atreven a hablar de ello.

El físico es uno de nuestros retos principales y, precisamente, las mujeres no lo tenemos tan fácil a causa de los cambios hormonales, los embarazos, el parto vaginal, las enfermedades, la menopausia… Son procesos a los que tenemos que hacer frente, así como al paso del tiempo. Ambas cosas producen cambios en el cuerpo, los cuales no siempre nos agradan. Y la situación empeora si incluimos malos hábitos alimenticios o cambios bruscos de peso.  

La edad nos pasa factura y ya habrás oído mil veces la frasecita: “todo se acaba cayendo”. Es una preocupación común en mujeres que puede influir en las relaciones de pareja y en nuestra vida sexual. Se empieza con molestias provocadas por llevar ropa ajustada y se acaba teniendo resequedad, sintiendo dolores o perdiendo la capacidad sensitiva, hasta llegar a la incontinencia urinaria, al prolapso de vejiga (la salida del útero a través de la vagina), a la laxitud vaginal (la pérdida o disminución de la tensión del canal vaginal) o a la vaginitis atrófica (adelgazamiento, sequedad e inflamación de las paredes vaginales por falta de estrógeno). Asimismo, el tamaño y la longitud del área de la vulva también preocupa a algunas mujeres.

Muchas mujeres lo necesitamos

Los especialistas de BeNuren, una red especializada en tratamientos de salud íntima en mujeres, han realizado un estudio que revela datos a tener en consideración: el 90% de las mujeres (mayores de 40 años y que han tenido hijos) sufren incontinencia urinaria causada por la debilitación del suelo pélvico.

Siguiendo esta línea, ha aumentado un 15% la preocupación y la demanda de tratamientos de rejuvenecimiento vaginal entre las españolas. De hecho, el 90% de las mujeres quieren someterse a estos tratamientos a causa de las molestias, o incluso dolor, que sufren al mantener relaciones sexuales. Asimismo, carecen de lubricación, muestran sequedad vaginal, pierden el deseo, tienen pérdidas de orina y sienten dolor al orinar o postcoital.

El rejuvenecimiento vaginal

Tal y como suena, sirve para rejuvenecer los genitales femeninos y se puede tratar tanto la parte externa como la interna. Hay dos métodos de conseguir que tenga una apariencia más joven: de forma quirúrgica, mediante una labioplastia, vaginoplastia; o gracias a la radiofrecuencia o el láser, sin cirugía.

Labioplastia

Trabaja la parte externa de los genitales y se utiliza para eliminar el exceso de piel de los labios internos o externos. Por otro lado, también se puede injertar grasa a los labios mayores para mejorar la estética de la vagina. No requiere hospitalización.

Vaginoplastia

Consiste en colocar suturas dentro del canal vaginal con el fin de apretarlo y disminuir su diámetro. En este caso, se debe descansar y no se pueden realizar actividades físicas ni mantener relaciones sexuales durante las tres semanas posteriores, como mínimo. Es un tratamiento recomendado a las mujeres que sufren incontinencia urinaria o prolapso de vejiga.

Radiofrecuencia

El calor de las ondas electromagnéticas remodela el área de la vulva externa y las fibras de colágeno, ayudando a devolver la elasticidad a la vagina. Es un proceso que requiere de varias sesiones y, posteriormente, su mantenimiento. No precisa de ningún periodo de recuperación o inactividad.

Láser

Restaura el colágeno y la elastina, proteínas encargadas de aportar elasticidad, flexibilidad, resistencia a la presión y de que los tejidos recuperen su tamaño original. Mejora la lubricación, la elasticidad del cuello vaginal y se acaba con la incontinencia urinaria. Se deben realizar unas cuatro o cinco sesiones, con periodos de descanso entre medio, y más adelante hacer alguna de mantenimiento. No se puede tener sexo durante los tres días posteriores a cada sesión.

¿Cuáles son sus ventajas?

Los tratamientos de rejuvenecimiento vaginal devuelven la vitalidad a los genitales femeninos y se consiguen una serie de ventajas que no se pueden obtener de otra manera. La Clínica Navarro Viana nos explica las ventajas:

  • Mayor sensibilidad: si la habías perdido, podrás volver a detectar todos los estímulos.
  • Mejoran las relaciones sexuales: sentir más, disfrutar más.
  • Se reduce o se acaba la incontinencia urinaria: al apretar el canal vaginal y aumentar la resistencia a la presión.
  • Cuestiones de estética: adquiere una apariencia más joven y sana.
  • Higiene: aumenta la salud vaginal, mientras desaparece el dolor y la irritación.
  • Seguridad: te sentirás bien y a gusto con tu vagina, así que estarás más segura de ti misma.