El estrés intermitente no es malo y mejora el rendimiento. De hecho, estimula la capacidad para recordar. Así lo indicó una investigación realizada por expertos de la Universidad de California, en Berkeley. En el trabajo, los científicos observaron que dosis puntuales de estrés o miedo podían mejorar la memoria.

Sin embargo, prolongado en el tiempo produce el efecto contrario. El estrés crónico produce pérdida de memoria, disminuye la capacidad de aprendizaje, de atención, concentración y comprensión, no se gestionan bien las emociones, puede dificultar la relación personal y laboral y puede ser el caldo de cultivo para sufrir demencia.

Así lo ha advertido una nueva investigación realizada por investigadores de la Universidad de Gothenburg en Suecia y publicada en la revista médica Neurology. Según el trabajo, las mujeres estresadas, preocupadas y ansiosas son más propensas a desarrollar Alzheimer en su vejez.

Manejar el estrés meditando

Daniel Goleman, uno de los grandes gurús del control emocional, en su último libro Focus recomienda practicar meditación o mindfulness para mantenerse tranquilo. Según el experto, "practicar meditación y prestar atención a la respiración ayuda a entrenar la concentración como si se tratara de un músculo". Su sugerencia viene avalada por numerosos estudios clínicos. El más reciente se ha publicado en la revista médica Psychoneuroendocrinology y asegura que tan solo 25 minutos de meditación tres días consecutivos puede reducir los niveles de cortisol, hormona que se segrega cuando se padece estrés crónico, aliviar el estrés psicológico y aportar beneficios a la salud.