La apnea del sueño es un trastorno que provoca que la persona haga pausas en la respiración mientras duerme. Esto se produce porque los músculos que mantienen las vías respiratorias abiertas ?la garganta, la lengua, la traquea? se relajan y obstruyen el paso del oxigeno a los pulmones de manera total o muy elevada.

Al no poder respirar bien las personas que sufren este problema tienen alteraciones del sueño, pasando de un descanso profundo a uno superficial, y por eso no descansan de forma adecuada. Es muy normal que para recuperar la respiración en estas pausas el cuerpo provoque un ronquido fuerte o despertares continuos de forma brusca.

La apnea de sueño produce un descanso de mala calidad, por lo que sus síntomas son fáciles de identificar: cansancio, irritabilidad, perdida de concentración y de energía. Es pues un problema que afecta física y mentalmente. Aún así, para que esta apnea del sueño sea diagnosticada como tal se deben producir un mínimo de treinta pausas de apnea durante el sueño. Este síndrome afecta a un cuatro por ciento de la población civil de los países desarrollados y es común en adultos con sobrepeso o mujeres que ya han superado la menopausia.