El yoga es una disciplina que nace lejos de nuestras fronteras pero que, a fuerza de conocerse sus múltiples beneficios e iniciarse, y continuar su práctica, cada vez más personas, se ha extendido por nuestro país para llegar a ser rutina diaria en más de uno, de dos y de tres hogares.
Ya no es una práctica conocida por pocos, mujeres y hombres de todas las edades y condiciones sociales se aproximan a esta disciplina para conseguir algún u otro objetivo que varía desde las necesidades personales de cada uno. Aliviar el estrés, mejorar la postura del cuerpo, fortalecer músculos, aumentar la flexibilidad… tanto es así que el 21 de junio, día que comienza el verano, ya se celebra el Día Internacional del Yoga, declarado en 2014 por las Naciones Unidas.
Aún con todo en Occidente el yoga se relaciona principalmente con las asanas o “posturas corporales” o con ejercicios de respiración, y aunque es cierto, es solo una parte de la que es una ciencia de origen Indio de hace más de 4.000 años que busca la unión de cuerpo, mente y espíritu.
¿Y qué pasa con la meditación?
La meditación es una parte esencial del yoga. De las ocho ramas que estableció el padre del Yoga Patanjali, tres pertenecen al ámbito de la meditación. Por lo que no debemos olvidarnos de ejercitar también nuestro interior.
La meditación se conoce también como “el yoga de la mente” y por este motivo, Úrsula Calvo Center ha querido celebrar el Día Internacional del Yoga proporcionando acceso a la meditación guiada gratuita “Meditación en la Respiración”, una práctica muy apropiada para iniciarse en esta disciplina.
“Cada vez más personas saben que la calidad de los alimentos que consumimos está relacionada con nuestra salud física. Pero son pocas las personas que conocen que nuestra salud mental y nuestra calidad de vida se corresponden con la calidad de nuestros pensamientos. El diálogo interior continuo, del que no somos conscientes, es la causa del estrés, la ansiedad, y la mayoría de las enfermedades de hoy en día en occidente. Practicamos meditación para tomar consciencia de esta actividad compulsiva de la mente y empezar a ver la vida y los retos que nos plantea con claridad mental. Entrenamos nuestra mente para disminuir la fuerza de los antiguos hábitos de pensamiento y desarrollar otros nuevos que nos protegen del sufrimiento y generan bienestar y paz interior. Nos liberamos del miedo improductivo y alcanzamos la verdadera libertad, que es la libertad psicológica”, asegura Úrsula Calvo, instructora de mindfulness y fundadora del Úrsula Calvo Center.
Meditar es sencillo, solo requiere comprender la técnica correctamente y gestionar de forma adecuada los posibles obstáculos iniciales derivados de la inercia mental, y en seguida se comienzan a ver los resultados. Tal y como han demostrado cientos de estudios científicos de las mejores Universidades del mundo, con la meditación conseguimos un gran bienestar físico y mental, nos ayuda a disfrutar del momento presente, facilita y mejora la toma de decisiones, mejoramos las relaciones sociales, entre muchos otros beneficios.
Por todo ello, año tras año la meditación ha ido ha ido ganando cada vez más adeptos. El ‘Financial Times’ lo definió como “la revolución silenciosa”. Celebridades, deportistas o políticos han hecho de la meditación su mejor aliado para huir del estrés, ansiedad, depresión, mejorar su calidad de vida, relaciones interpersonales y aumentar su rendimiento. La meditación ha llegado también con gran éxito al mundo de los negocios. Grandes compañías ya han introducido esta práctica logrando reducir enormemente sus bajas por depresión, estrés o ansiedad y aumentar considerablemente el rendimiento.
Transformar profundamente la vida a través de esta práctica y conducirla a la conciliación y el éxito personal y profesional es el principal objetivo de la meditación, ¿vas a esperar más?