• Home

  • Mente

  • Ningufoneo, o el mal hábito de prestar más atención al móvil que a tu entorno

Ningufoneo, o el mal hábito de prestar más atención al móvil que a tu entorno

Es maleducado, interfiere en tu vida social y acarrea distintos problemas de salud. El ningufoneo o phubbing es un mal hábito que hemos normalizado pero que tiene solución si nos comprometemos a hacer un uso más consciente y saludable de la tecnología.

Ningufoneo, o el mal hábito de prestar más atención al móvil que a tu entorno
Ningufoneo, o el mal hábito de prestar más atención al móvil que a tu entorno
Marta

Marta Costa

Periodista y posgrado en comunicación alimentaria

¿Te han llamado alguna vez la atención por estar absorto en la pantalla de tu móvil pese a encontrarte en una reunión social? ¿O has estado tú quien, después de esperar un rato pacientemente delante de tu interlocutor, te has hartado de que te ignore y le has pedido de malas maneras que se centre en ti y no en su smartphone? Lo más probable es que hayas vivido las dos situaciones más de una vez. Porque, desde que a mediados de la década pasada los teléfonos inteligentes se convirtieron en nuestros fieles dispositivos que nos acompañan prácticamente a todas partes y todas las horas del día, hemos normalizado esta absurda y maleducada situación.

Conocido como phubbing, o ningufoneo en español, el acto de ignorar a los demás en situaciones sociales porque se está ocupado con el móvil es un hábito muy extendido que a menudo hacemos por imitación o por timidez, pero que también puede ocultar una severa adicción a la tecnología, según la plataforma “Por un uso Love de la tecnología”. Y es que los datos hablan por sí solos: nuestra dependencia al móvil es tal que, en la última década, han muerto más de 5.000 personas y 11.000 han resultado heridas por caminar mirando el móvil; Apple asegura que los usuarios de iPhone miran su móvil ochenta veces al día; y hasta el 90% de adultos utilizan excesivamente, abusan o hacen un uso indebido de los teléfonos inteligentes, los ordenadores, las redes sociales e internet, según el Centro para la Adicción a Internet y a la Tecnología de Estados Unidos.

En España, más de 7 millones de personas sufren adicción al móvil

A nivel nacional, los datos no son mucho más esperanzadores: un estudio realizado por Rastreador estima que en España hay más de 7 millones de personas adictas a su teléfono móvil, mientras que el consumo de esta herramienta inteligente alcanza las 4.1 horas diarias de media.

¿Las consecuencias? Una peor vida social, con riesgo de aislamiento y soledad, la incapacidad de vivir y de disfrutar del presente, así como distintos problemas de salud que van desde rigidez de cuello crónica hasta ansiedad, depresión, insomnio, cambios de humor, aumento o pérdida de peso, dolor de cervicales o de espalda, síndrome del túnel carpiano, dolor de cabeza, problemas de visión y un riesgo más alto de suicidio.

La normalización y la imitación, los enemigos del uso saludable de la tecnología

La normalización y la imitación, los enemigos del uso saludable de la tecnología

Mantener esta práctica simplemente porque la vemos en los demás y creemos que es normal es una trampa que genera un peligroso efecto dominó: el de la normalización, que merma la calidad de nuestras relaciones sociales. Y es que la sobreexposición a distintas pantallas empieza ya desde edades tan tempranas como el primer año de vida, llegando a alcanzar extremas adicciones en la adolescencia y en la edad adulta. Un problema que conocemos como nomofobia.

Ni para comer, ni para dormir, ni para tranquilizar, las pantallas solo deben utilizarse para distraer (Anna Ramis)

Según la pedagoga, escritora y autora del libro “De 0 a 3, ¿nada de pantallas?” Anna Ramis el problema del consumo abusivo de pantallas de niños y adolescentes no es tanto el contenido nocivo que puedan ver sino todo lo que dejan de hacer cuando están conectados en la red. Es decir, socializar, jugar, hacer deporte, comunicarse, disfrutar del aire libre y todo el resto de actividades analógicas imprescindibles para la salud y el buen desarrollo de los pequeños. Algo que también podemos trasladar a la vida adulta.

En el caso de los niños y adolescentes, las consecuencias del abuso de la tecnología se pueden manifestar en bajo rendimiento escolar, inestabilidad emocional, dificultades para entablar relaciones sociales o incluso el descuido de hábitos básicos como comer o dormir.

Pero, ¿por qué lo hacen? Entre otras cosas, porque nosotros también lo hacemos y porque hemos normalizado equivocadamente esta conducta que nos impide disfrutar de lo que está pasando a nuestro alrededor (así como prestar atención a nuestros hijos, familiares, amigos e interlocutores). De hecho, basta con entrar en cualquier restaurante o cafetería para ver cómo numerosas parejas o grupos de amigos están más concentrados en su móvil que en su compañía física o en el paisaje que les rodea.

Cómo evitar el phubbing y mejorar nuestras relaciones sociales y nuestra salud mental

A pesar de todos los inconvenientes descritos, es importante recordar que la tecnología juega un papel decisivo en el desarrollo de nuestra sociedad y que, bien empleada, mejora nuestra calidad de vida. Así que la solución no debe ser radical y no es necesario castigarse y vivir sin móvil (aunque también es posible) ni prohibir su uso de manera desproporcionada a nuestros hijos.

Así pues, ¿por dónde empezamos? Poner más conciencia en nuestro consumo tecnológico y aplicar medidas de reajuste pasa por:

  1. Sospesar las ventajas y los inconvenientes que nos aporta
  2. Valorar la necesidad real que tenemos de consumir tecnología
  3. Cuestionarnos qué vacío intentamos rellenar con el abuso del móvil e intentar solventar analógicamente estas carencias
  4. Poner límites de horarios y de consumo
  5. Priorizar actividades analógicas y presenciales

Si, además, crees que tiendes a practicar excesivamente el ningufoneo o bien eres víctima de él, puedes poner en práctica los siguientes consejos. Y recuerda: menos teléfono significa más productividad, más serenidad y paz mental, más tiempo con la familia y con los amigos y, sobre todo, más calidad de vida.

También te puede interesar

Nos vamos de shopping

  1. Formas naturales, ecológicas y sostenibles de cuidar tus dientes
    shopping icon salud

    Productos sostenibles para el cuidado de tus dientes

    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​  
  2. Utilizar calzado adecuado
    shopping-icon carrito

    Prepara tu piscina para el invierno ¡sin vaciarla!

    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​
  3. El prisionero/a
    shopping icon sexo

    7 juegos sexuales para avivar la llama del deseo

    Comprar​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Lo más leído