El veganismo es una tendencia cada vez más extendida en la sociedad actual y que ya va mucho más allá de una simple receta basada en verduras. Es en realidad todo un estilo de vida de muchas personas, basada en la abstención de cualquier producto que pueda contener ingredientes de origen animal, dese los productos lácteos hasta los cosméticos, la ropa o incluso la decoración del hogar.

Las razones que llevan a cada vez más gente a adoptar un estilo de vida vegana son muy diversas: salud, cuidado del medio ambiente, ética en el trato animal… Para muchos supone el ejercicio de cuestionarnos nuestra realidad y el impacto que nuestra forma de vivir puede tener en el ecosistema, y llevar a cabo pequeños gestos que puedan contribuir en un mundo más sostenible y respetuoso el día de mañana.

Sea cual fuere el motivo que nos lleve a ser veganos, es innegable que no es precisamente el estilo de vida más sencillo en la sociedad en la que vivimos hoy día, ya que un porcentaje altísimo de todo lo que consumimos, tanto alimentos como otros productos, contiene elementos derivados de animales, o cuyo proceso de elaboración implican el sufrimiento animal.

Alternativas que no siempre son fáciles de encontrar

Cuando uno decide emprender esta senda y empieza a fijarse en todos los productos que consumimos a lo largo del día (comida, medicamentos, maquillaje, calzado, etc.) nos damos cuenta de que lo difícil que puede ser evitar por completo el sufrimiento animal.

Para los que se hayan propuesto llevar el veganismo a rajatabla, uno de los aspectos más difíciles de abordar todavía es el tema del sexo. Cuando se mantienen relaciones con otra persona, nos solemos preocupar primero de lo más obvio, que es la protección contra las enfermedades de transmisión sexual y evitar quedarse embarazada. Pero, ¿es posible hacer todo esto sin renunciar a unos hábitos veganos? Pues, aunque te sorprenda, cada vez más marcas de productos dedicados al disfrute y la seguridad sexual están sacando al mercado alternativas que respetan el bienestar animal: preservativos, aceites de masaje o incluso velas perfumadas son algunas de las apuestas de sorprendentes marcas como Bijoux Indiscrets.

Consejos para llevar el veganismo hasta la cama

Juguetes eróticos: primero, hay que empezar descartando que es más evidente, los complementos de cuero, seda y plumas. En cuanto a los juguetes sexuales, podemos intentar evitar aquellos elaborados con un derivado de la leche conocido como caseína, o bien los de goma, que suelen estar elaborados con un tipo de gelatina de origen animal.

Lubricantes: muchos de ellos contienen glicerina, que muchas veces se extrae de los animales, aunque también puede ser de origen vegetal. Por ello, conviene que examinemos bien su composición antes de comprarlos.

Preservativos: como decíamos, existen algunas marcas de condones veganos que no contienen caseína ni otros elementos de origen animal, y que tampoco han sido testados en animales (Este es el otro factor clave a tener en cuenta en este tipo de productos).

Cosméticos: vigila que los productos de cosmética íntima sean naturales, sin ingredientes animales y, si son de una marca ‘cercana’, aún mejor. En este aspecto, parece que el mundo del erotismo se está poniendo las pilas y, como verás, cada vez hay más productos que apuestan por ingredientes naturales y vegetales en sus fórmulas.