Cuesta encontrar un momento del día en el que no estemos fijando la vista en una pantalla. Cada vez es más habitual comer y cenar frente al televisor y el transporte público ?y hay cobertura- se ha convertido en el momento de ponerse al día con el Smartphone. Si el trayecto es más largo de lo esperado, quizá se echa mano de la tableta para disfrutar del último capítulo de tu serie, o del libro electrónico. 'Suerte que los inventaron y no tienes que cargar con los libros de papel', piensas para tus adentros. El trabajo ni lo mentamos. Ocho horas ante un monitor.

En definitiva, pantallas, pantallas y pantallas. Para trabajar, para entretenernos y para leer. Para que los ojos no acusen el esfuerzo extra que les supone estar permanentemente fijando toda su atención en una pantalla iluminada, los expertos recomiendan seguir unas sencillas pautas de higiene. La fatiga, el dolor de cabeza, la sequedad en los ojos, la sensibilidad a la luz y la visión doble o borrosa son señales de alerta.

En primer lugar, no es lo mismo leer desde el ordenador o el móvil que desde un libro electrónico. Básicamente, porque éstos se han desarrollado especialmente para leer desde una pantalla y se puede modificar el tamaño de la letra y el contraste de la pantalla.

Cinco consejos para evitar dañar la vista

- Distancia. Se recomienda dejar entre 30-60 centímetros entre la pantalla y la vista.

- Posición. La pantalla siempre debe estar por debajo de los ojos, de forma que la mirada sea hacia abajo.

- Contraste. Se debe encontrar el equilibrio entre el brillo ?el menor posible- y el contraste de la pantalla.

- Iluminación. Buena iluminación de la propia pantalla e iluminación ambiente tenue.

- Descansos. Trabajando frente a un monitor pestañeamos hasta cinco veces menos de lo habitual. Por eso, se recomienda tomar descansos visuales de 20 segundos cada hora y mirar en otra dirección.