Con la llegada del verano y del calor las infecciones e inflamaciones vaginales aumentan. Nos hacen sentir picores, escozores y nos causan molestias en la zona íntima que son muy incómodos. La mayoría de las mujeres hemos pasado por una y sabemos lo que conlleva: no dejar de pensar en ello y estar intranquilas.

Las inflamaciones de los genitales externos y de la vulva se engloban bajo el término vaginitis o vulvovaginitis y pueden afectar a niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres de cualquier edad. La causa más común es una infección bacteriana que se puede producir por diferentes motivos: por irritaciones, alergias, prácticas sexuales, una higiene deficiente, por las hormonas o al llevar ropa ajustada.

Los síntomas de las infecciones vaginales

Cunado se padece vulvovaginitis puede que detectemos los síntomas, incluso más de uno, o puede que no. Aunque a la mínima molestia deberíamos acudir al hospital. Entre los más comunes, se encuentran:

Picor y ardor

La inflamación de la zona íntima puede producir picor en el momento de orinar o al mantener relaciones sexuales. Asimismo, podremos notar una sensación de ardor y escozor hasta que no se cure la infección.

Olor vaginal y secreción diferente

Puede que al producirse una infección bacteriana cambie el olor de la orina y sea más desagradable. Por lo que hace al flujo, también puede ser diferente de lo normal.

Sangrado leve

La inflamación puede causar un sangrado leve y molesto notable, sobre todo, en el momento de orinar. Al mismo tiempo, puede ir acompañado de picor, ardor o dolor.

Tipos de infecciones vaginales

Candidiasis vaginal

El hongo cándida es el encargado de provocar este tipo de infección bacteriana, causada por la alteración de la flora intestinal o genital que protege la zona íntima, por un aumento de glucosa en sangre, por la disminución de la función del sistema inmunológico, por desequilibrios hormonales o una humedad excesiva y prolongada.

Tricomoniasis

Es una enfermedad de transmisión sexual causado por el parásito protozoario Trichomonas vaginalis. En la mayoría de los casos, quienes la padecen no suelen darse cuenta de ello. Para curar esta infección se debe utilizar un antibiótico.

Vaginitis por clamidia

La bacteria Chlamydia trachomatis es una enfermedad de transmisión sexual que puede infectar el cuello del útero, el recto o la garganta. Sus síntomas no suelen ser evidentes, aunque se puede percibir un flujo anormal, ardor al orinar o dolor al mantener relaciones sexuales.

Vaginitis gonocócica

La bacteria Neisseria gonorrhoeae es la responsable de la infección, la cual se transmite al mantener relaciones sexuales. Cuando se padece, el flujo es de color amarillento, se puede sentir dolor en la zona baja del abdomen o al orinar, y sufrir molestias y sensación de ardor.

Vaginitis viral

El virus del herpes simple (VHS) es el causante de la vaginitis viral. El síntoma más común es el dolor en la zona genital, donde pueden presentarse lesiones. El estrés y una mala gestión de las emociones pueden provocar esta infección.

Clamidia

Se trata de una de enfermedad de transmisión sexual que puede conllevar una enfermedad pélvica inflamatoria, por lo que debe tratarse con sumo cuidado. La bacteria Chlamydia trachomatis es la causante de la infección que puede detectarse al sangrar levemente, sentir dolor en la parte baja del abdomen o la pelvis, al tener pus en la orina, aumentar la secreción vaginal, o tener pus en la orina.