El constante aumento de temperaturas ha provocado que alcancemos niveles considerados como récords históricos. La llegada del verano nos aterra al pensar en salir a la calle y empezar a sudar. Soportar según que grados no es fácil. Además, el propio cuerpo ya produce calor y, sumado al del ambiente, puede ser peligroso para el organismo y poner en riesgo nuestra salud.

Las reacciones del cuerpo para deshacerse de este exceso de calor son varias: aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel y se empieza a sudar o transpirar para deshacerse del calor sobrante. Aunque a veces no es posible controlarlo tan bien y se llega a extremos como el estrés térmico o los golpes de calor. Asimismo, también influye a nuestra vida sexual.

Los beneficios del sol al practicar sexo

Llega el buen tiempo y nos pasamos más horas en las terrazas, en la piscina, la playa… Disfrutamos del calorcito con nuestra pareja, amigos y familia, mientras que el sol va ‘picando’. Todas sabemos que hay que protegerse de los rayos ultravioleta, pero quizás no eras consciente de que esta exposición aporta múltiples beneficios.

Ya se relacionaba con la prevención de la osteoporosis, la mejora del acné y las marcas que produce, la psoriasis, y con la reducción de la tensión arterial. Y, ahora, lo relacionamos con el deseo sexual.

Encuentros sociales

El día tiene más horas y. en consecuencia, nos invita a salir de casa y aumenta el tiempo que dedicamos al ocio. Es una gran oportunidad para conocer gente nueva y personas interesantes o, si ya tienes pareja, para planear actividades diferentes que pueden hacer mejorar la relación.

Fantasías sexuales

¿Cuántas horas nos pasamos en la piscina y la playa en verano? Con el sol y el calor nos apetece darnos un chapuzón, ¿verdad? Pues una de las fantasías sexuales más comunes es tener sexo en el agua.

Distintos escenarios

El solecito hace que desaparezca la monotonía sexual y se abra la puerta a la experimentación. Lanzarse a la aventura y probar cosas nuevas, en distintos lugares, incrementa la satisfacción en el sexo.

Estado de ánimo

Los días soleados nos animan a todas, nos hacen estar de buen humor y ayudan a aumentar nuestra autoestima. En consecuencia, nos sentimos con más seguridad a la hora de mantener relaciones sexuales. Hecho que también conlleva una mejora del estado de ánimo.

Comidas refrescantes

El organismo necesita hidratarse más cuando suben las temperaturas, por eso se consumen muchas frutas frescas en esta época. La sandía es una de ellas y, precisamente, está relacionada con el aumento de la excitación. Por otro lado, el agua de coco también puede ayudar con la erección del hombre.

 Conciliación del sueño

La melatonina es una hormona que induce al sueño, por lo que con el sol se incrementa su producción. Aunque creas que puede ser perjudicial porque tendrás más sueño, la verdad es que, si descansamos mejor, tendremos más energía y podremos disfrutar más del sexo.

Testosterona

Los rayos solares generan el 90% de la vitamina D, la cual es esencial para nuestro organismo y ayuda a aumentar el nivel de testosterona en los hombres. De este modo, aumenta la libido, el deseo sexual, y la calidad y movilidad de los espermatozoides.