La luz UV del sol es la que activa enzimas (proteínas) en nuestras células que transforman los precursores de vitamina D en la vitamina D.

Nuestra exposición a la luz solar se ha reducido drásticamente, por lo que también queda comprometida nuestra capacidad de absorber vitamina D

Debido al confinamiento decretado a raíz del estado de alarma por la crisis del coronavirus, nuestra exposición a la luz solar se ha reducido drásticamente, por lo que también queda comprometida nuestra capacidad de absorber vitamina D. Si tenemos una terraza o un balcón en la que de el sol, es muy importante que dediquemos 20 minutos de nuestro día a tomar el sol directamente, sin protector solar ni gafas de sol. Pero, ¿y si no lo tenemos? Tomar el sol a través de una ventana no nos sirve para poder absover la vitamina D y no olvidemos que la escasez de esta vitamina trae problemas de salud que estos días, además, afectan especialmente a personas muy vulnerables al coronavirus, como es la osteoporosis en personas mayores. 

En el caso de que nuestro organismo no absorba suficiente vitamina D a través de los rayos de sol, es necesario buscar alternativas: o bien aumentar la ingesta de alimentos ricos en esta vitamina o bien tomar suplementos ricos en vitamina D, tal y como hace la mayoría de la población de los países nórdicos, que han encontrado en esta práctica una solución a la escasez de horas de sol en la que viven permanentemente. 

 

Las cremas solares entorpecen la absorción de vitamina D

Sabemos que los protectores solares bloquean la absorción de la luz solar, pero como consecuencia también bloquean la capacidad de nuestro organismo de absorber y metabolizar después la vitamina D. 

De hecho, en verano, la falta de vitamina D suele producirse por una combinación de uso de cremas solares y alimentación poco equilibrada, tal y como recuerda Leticia Carrera, directora del centro Felicidad Carrera: "Estamos más concienciados y nos protegemos más del sol, la pigmentación de nuestra piel bloquea los rayos UVB y en nuestra alimentación no incluimos la cantidad necesaria de pescado azul, lácteos enteros, huevos e hígado".

Soluciones para superar el déficit de vitamina D

Alimentos para recuperar la vitamina D

La situación de confinamiento que estamos viviendo nos obliga a repensar la manera en que organizamos nuestras comidas y las compras que realizamos en supermercados y mercados. 

Hace décadas que no comíamos tantas veces seguidas en casa y eso puede llevarnos a aumentar las ingestas de comida porque tenemos la nevera más cerca que nunca. 

Sin embargo, el hecho de tener que quedarnos en casa también puede jugar a nuestro favor: una correcta planificación de qué vamos a comer en el desayuno, la comida y la cena puede ayudarnos a comprar lo estrictamente necesario para asegurarnos una dieta equilibrada en la que podremos controlar una correcta ingesta de vitamina D. 

La mejor opción es la dieta mediterránea porque se basa en alimentos fáciles de conseguir en el supermercado y aporta la gran mayoría de nutrientes necesarios en un contexto de confinamiento. Tal y como recuerda Anna Bach, profesora de los Estudios de Ciencia de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya: "Es variada, equilibrada y rica en frutas y verduras, que se pueden consumir tanto crudas como cocinadas y combinadas con otros alimentos. Una de sus bases principales es la aportación elevada de antioxidantes, indispensables para reforzar el sistema inmunitario, que es otra de las cuestiones que se deben tener en cuenta en estos momentos, para prevenir contagios".

 

Es variada, equilibrada y rica en frutas y verduras, que se pueden consumir tanto crudas como cocinadas y combinadas con otros alimentos. 

 

¿Cuáles son los alimentos ricos en vitamina D que deberíamos consumir más y dar prioridad en nuestra dieta estos días? Alicia Aguilar, también profesora de los Estudios de Ciencia de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya, nos da algunas claves: "Entre los alimentos destaca el pescado azul, tanto en lata como en conserva, como la sardina pequeña, el boquerón, la anchoa, el atún… También los lácteos y los huevos. Todos, además de que son fáciles de conservar y que suelen gustar a toda la familia, se pueden consumir solos o como parte de recetas diversas, combinados con otros alimentos, de manera que contribuyen a realizar una dieta más variada".

Entre los alimentos destaca el pescado azul, tanto en lata como en conserva, como la sardina pequeña, el boquerón, la anchoa, el atún… También los lácteos y los huevos. 

 

La vitamina D es clave en nuestro estado de ánimo

El confinamiento provoca una gran incertidumbre. Todavía no sabemos exactamente cuáles serán las consecuencias económicas de la crisis sanitaria en el medio y en el largo plazo, pero ya estamos notando algunas de sus consecuencias.

Una de las principales es la caída de nuestro ánimo. Es lógico tener momentos más bajos si no podemos salir de casa y no podemos ver a nuestros seres queridos y abrazarles. En este sentido, la falta de vitamina D también afecta a nuestro estado de ánimo.

Según explican en la revista especializada Medical Hypoteses, los expertos ven una correlación clara entre los bajos niveles de vitamina D y el llamado trastorno afectivo estacional, bajones anímicos que se producen en los meses más fríos y lluviosos y que puedan llegar a afectar hasta un 10% de la población. Quien lo sufre tiene los mismos síntomas cada año y en la misma época, cuando las horas de luz se acortan.

 

Los complementos vitamínicos ricos en vitamina D

Además de la posibilidad de ingerir los alimentos propios de la dieta mediterránea, también podemos conseguir la vitamina D a través de suplementos vitamínicos como Vitamin D, Dayli Vitamins de Foodspring, Meritene Vitamina D de Nestle Health Science y Multivit 4G Energy de Forte Pharma.