El champú en seco es uno de esos productos que tienen la misma cantidad de defensores que de detractores, ya que, pese a que nos puede sacar de más de un apuro y rescatar nuestro look en menos de 5 minutos, no a todo el mundo le parece el recurso más maravillo del mundo, y existe gran controversia en relación a cuán perjudicial puede ser su composición para la salud de nuestro cabello.

Y, sin embargo, alguno de los personajes más influyentes del mundo de la belleza, como Claudia Schiffer, han afirmado en más de una ocasión que uno de los mejores consejos que su estilista le pudo dar nunca fue precisamente tener siempre a mano un champú seco, ya que, según afirmaba, no sólo te ayuda a recuperar el aspecto limpio y fresco de tu pelo en un instante, sino que además proporciona el volumen y la textura suficiente como para que tu peinado se mantenga intacto durante todo el día.

No obstante, no deja de ser un cosmético controvertido debido en gran medida a que su textura en polvo y su dosificación en spray despierta recelos: ¿pueden sus componentes ser dañinos para nuestro pelo o cuero cabelludo?

 

Facilidades del champú seco

Pese a la enorme cantidad de detractores que tiene el champú seco por considerarse un agente químico y tóxico para el cabello, pocos son los que se paran a pensar en el exceso de limpiezas regulares al que sometemos nuestra melena. Esto sucede con especial énfasis en el caso de las personas con cabello graso, que suelen caer en el error de lavarlo de forma diaria, lo que, en realidad, a la larga acaba ocasionando una mayor segregación de sebo en nuestro cuero cabelludo.

Por ello, el champú seco se puede convertir en nuestro aliado, especialmente si consideramos algunas de sus ventajas:

  • Es muy fácil y rápido: Menos de cinco minutos son suficientes cuando se trata de aplicar el champú seco, lo que lo convierte en un producto perfecto para sobrevivir a cualquier apuro o poner solución a esos mechones que tienen a engrasarse tan rápido.

  • Aporta volumen: Así es, el champú seco no sólo sirve para limpiar el cabello, ya que también usarlo para que el cabello muy fino o sin volumen pueda presumir de mayor grosor y cuerpo, dando el aspecto de mayor abundancia. Si te gustan los cardados o hacerte recogidos, puedes combinarlo con tu laca habitual para conseguir un mejor acabado.

  • Alarga los lavadosSi tienes el cabello graso, entenderás la tortura de tener que lavarte el pelo con mucha frecuencia y que nunca quede limpio al 100%. Para alargar el tiempo entre lavados, el champú seco puede darte una buena tregua, sacándote de apuros como cuando sudamos en el gym o cuando llevamos flequillo.

  • Cuida el cabello seco: Si, por el contrario, tienes el cabello muy seco, quizás te sorprenda saber que este producto puede ayudar a cuidarlo, ya que su constitución consigue actuar como capa nutritiva y protectora, ese efecto que las personas con cabello seco suelen buscar en las mascarillas.

 

Pero cuidado… No todo son beneficios

Recuerda que no es un Plan B para el lavado. Parece evidente, pero conviene señalarlo: la función de este tipo de champús en polvo es eliminar el exceso de grasa y la sensación de apelmazamiento durante unas horas, pero nunca puede llegar a sustituir a un lavado con agua y champú clásico, que ayuda a eliminar bacterias y equilibra el pH de la piel.

  • Úsalo con moderación: Si llevas algún color en el pelo y deseas prolongar su duración sin someterlo a lavados frecuentes, puedes usarlo hasta tres veces por semana. Las personas con sobreproducción de grasa pueden alternar un lavado con agua un día y champú seco al día siguiente.

  • Algunos dejan el cabello blanquecino: Ten cuidado con el producto que utilizas, ya que algunos champús en seco pueden dejar el cabello blanquecino y con un acabado bastante irregular. Para evitarlo, ten en cuenta la marca y opta por una gama que se ajuste a tu tono de pelo.

  • Puedes perder el brillo: Si tienes la suerte de tener un pelazo con un brillo de infarto, es mejor que te abstengas de utilizar el champú seco, ya podría ocasionar en tu cabello una pérdida de brillo, y provocar que éste parezca insalubre y seco.

  • No lo utilices si padeces algún tipo de alopecia o tienes el cabello muy débil: Si tu cuero cabelludo tiene alguna patología que un especialista deba tratar, como en el caso de ciertas alopecias, o si tu cabello es especialmente débil, abstente de usar champú seco, ya que su textura en polvo puede obstruir los poros e impedir la oxigenación de la piel y la atrofia de los folículos pilosos.