Seguro que ya te has topado con alguno de esos curiosos videos en Instagram o YouTube en los que alguien acaricia un micrófono, cepilla un mechón de pelo, o hace cualquier otro tipo de ruidito. Se trata del extendidísimo fenómeno ASMR, siglas que se corresponden al concepto anglófono de Autonomous Sensory Meridian Response (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma), y cuyo principal objetivo es el de mejorar el humor, disipar el estrés y conseguir conciliar el sueño más fácilmente.

Se trata de una cultura que, pese a que ya lleva casi una década pululando por Internet, ha proliferado principalmente gracias a YouTube, donde cada día cientos de internautas cuelgan sus videos ASMR, algunos de los cuales obtienen millones de visitas. El fenómeno ha sido caracterizado como una especie de hormigueo o cosquilleo que se siente habitualmente en el cuero cabelludo en respuesta a ciertos estímulos visuales y auditivos cotidianos, como el ruido de los cereales al caer en un cuenco, de un cepillo raspando algún tipo de tejido, de una voz susurrante, etc.

¿De dónde procede el término?

El término ASMR apareció por primera vez en el 2010, cuando Jennyfer Allen lo utilizó en el foro de Internet SteadyHealth en el que se sostuvo un largo debate a partir de las reflexiones que uno de los participantes compartió las sensaciones que le abordaban cuando escuchaba estos sonidos. La idea rápidamente se hizo viral y obtuvo gran popularidad en varias plataformas de difusión de contenidos, especialmente en YouTube, donde ya existen decenas de canales especializados en este fenómeno. A día de hoy, los videos ASMR se han vuelto extremadamente populares, y se suelen utilizar como método a la hora de conciliar el sueño.

¿Por qué nos recorre esa sensación de hormigueo?

El ASMR corresponde a un fenómeno biológico cuyos efectos han sido respaldados por diversos estudios y que provoca una sensación placentera al escuchar un sonido determinado. Sin embargo, no todos experimentamos esta sensación de placer, ni la sentimos de la misma manera. Los que sí lo hacen aseguran que sienten una especie de hormigueo en la zona de la nuca, una sensación placentera que ha dado lugar a que la experiencia del ASMR también sea descrita como “orgasmo sensorial”.

Sí, esto ha dado origen a gran cantidad de polémica ante muchos de estos videos, cuyo contenido ha sido criticado por contener, según alegan algunos, un carácter erótico. No obstante, esta connotación ha sido ampliamente desmentida por la comunidad de creadores de videos ASMR, quienes defienden que su uso es puramente terapéutico. Y lo cierto es que, según datos publicados por la Universidad de Swansea, Gales, una de cada mil personas experimenta sensaciones placenteras a través de estos videos.

Kristin Pleines, terapeuta estadounidense especializada en los efectos del ASMR, asegura por ejemplo que muchos de sus clientes alegaron que sus videos los habían ayudado a combatir contra la depresión, la ansiedad, en insomnio, estrés, etc.

Fruto de la evolución

Pese a que todavía no existen estudios de los que se puedan extraer respuestas concluyentes sobre los verdaderos efectos del ASMR, algunas teorías barajan la posibilidad de que los orígenes de este placer sean de tipo evolutivo y provengan de algo conocido como el “acicalamiento social” que practican los animales gregarios, y que hace referencia a cuando un individuo limpia o desparasita a otro de su mismo grupo. Esta es una de las principales actividades sociales que ayudan al grupo a reforzar sus vínculos.

Tipos de ASMR

En la actualidad, el ASMR está tan extendido que ya existen diversas clasificaciones, según el tipo de estímulo predominante en los videos:

  • ASMR visual: el individuo genera una respuesta biológica ante ciertas composiciones de imágenes, luces, colores o disposiciones de objetos.
  • ASMR táctil: los detonantes suelen ser distintos toques con las manos, en especial si se realizan de forma lenta y sostenida en la cara, el cuello o la cabeza.
  • ASMR auditivo: los estímulos suelen ser sonidos lentos y suaves, como murmullos, susurros, pasar las páginas de un libro, etc.
  • ASMR situacional: es la respuesta de ciertos individuos ante condiciones muy específicas, como al escuchar el sonido del tren, ver a alguien rascarse la cabeza… Los hay de tipos infinitos.