Conducción eficiente: trucos para gastar menos gasolina

La eficiencia energética también entiende de conducción. Y es que, aplicando unos cuantos trucos, conseguirás reducir el consumo de combustible, además de ahorrar dinero y disminuir las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Conducción eficiente trucos para gastar menos gasolina
Conducción eficiente trucos para gastar menos gasolina
Sara Roqueta

Sara Roqueta

Periodista

Vivimos en ciudades ahogadas por la contaminación atmosférica. De hecho, la polución del aire por el tráfico es uno de los problemas más destacados en las grandes urbes. Sin embargo, ¿sabías que existe una manera de conducción eficiente con la que consumes menos combustible y reduces las emisiones de CO2?

Igual que practicamos un estilo de vida saludable, reciclamos o no utilizamos plásticos de un solo uso, también en la conducción podemos intentar ayudar al planeta (y a nuestro bolsillo). Para empezar, debemos tener en cuenta que ni los acelerones ni los frenazos son buenos para el medioambiente.

De hecho, en los últimos años los compromisos medioambientales se han vuelto una prioridad tanto en la normativa europea como en las acciones individuales de cada uno de nosotros. Por ello, cada vez nacen más vehículos que incorporan entre sus mecanismos un sistema de ahorro de combustible que reduce las emisiones de C02 al planeta. Porque quizá, dentro de unas décadas, ya no podremos permitirnos ni un solo ápice más de contaminación, ahora que la Tierra ya empieza a darnos pequeños avisos sobre ese posible colapso medioambiental.

Pero, mucho antes de que esto suceda, podemos poner en practica algunos hábitos como la conducción eficiente que, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), puede ayudarnos a disminuir el consumo de combustible una media del 15%. Y, al mismo tiempo, reduce las emisiones de CO2 en una proporción similar, además de otras sustancias nocivas para el medio ambiente y para la salud. 

La conducción eficiente logra importantes ahorros en carburante, reducción de emisiones al medio ambiente y además mejora la seguridad en el trayecto.

Es decir, que de esta manera no solo ahorras gasolina, sino que ayudas al planeta y a una mayor calidad del aire que todos respiramos. Por ejemplo, según la Dirección General de Tráfico (DGT), un solo litro de gasolina o gasóleo consumido emite a la atmósfera entre 2,35 y 2,6 kilos de CO2.

Lo que debemos tener en cuenta es que, además de ser este un estilo de conducción, lo cierto es que los vehículos cada vez se adaptan más a estas demandas que reducen la contaminación. Por ejemplo, en los últimos años, la tecnología del motor y las prestaciones de los vehículos han mejorado significativamente. Y, ¿qué quiere decir esto en materia de sostenibilidad ambiental? Ahora los vehículos empiezan a pensarse de manera más eficiente y limpia en cuanto a las emisiones.

Eficiencia energética y etiquetado en los vehículos

Pero no solo eso, también cuentan desde hace unas décadas con su propio etiquetado. Es decir que, cuando compramos un coche podemos saber ya, de ante mano, el consumo relativo de un vehículo. Este se compara con el consumo medio de los coches de un tamaño similar. Como podemos observar en la imagen, esta etiqueta nos ayuda a saber el consumo de combustible relativo a través de un color determinado, que indica si el vehículo utiliza más o menos combustible.

Eficiencia energética
Eficiencia energética

¿Qué significan cada uno de estos colores y etiquetas? 

  • A: si el consumo es como mínimo un 25% menor que la media.
  • B: si el consumo es entre un 15% y un 25% menor que la media.
  • C: si el consumo es entre un 5% y un 15% menor que la media.
  • D: si el consumo es entre un 5% mayor y un 5% menor que la media.
  • E: si el consumo es entre un 5% y un 15% mayor que la media.
  • F: si el consumo es entre un 15% y un 25% mayor que la media.
  • G: si el consumo es más de un 25% mayor que la media.

Este etiquetado del IDAE nos ayuda a conocer qué tipo de coche vamos a comprar, así como el nivel de consumo que genera. Pero claro, nada de esto sirve si, más tarde, el tipo de conducción no es eficiente y responsable con el medioambiente.

"¿Cómo sé yo si conduzco de manera responsable o no?", te preguntarás. Básicamente es algo que notarás en tu combustible, ya que este tipo de conducción aporta grandes beneficios como una mayor seguridad y confort dentro del vehículo durante la marcha, menor desgaste y más ahorro en mantenimiento de la mecánica –frenos, embrague, neumáticos, motor, caja de cambios...– del vehículo. 

La conducción eficiente puede ayudarte a reducir esos costes de reparación y mantenimiento a causa del mal uso del dispositivo, el estrés y la contaminación tanto acústica como del aire y los gases de efecto invernadero.

¿Qué no debemos olvidar? Para empezar, no se trata de coger tu coche y conducir sin dirección alguna o de hacerlo con estrés, nervios y a toda velocidad. Este estilo de conducción más segura implica que seamos más previsores, que anticipemos, que mantengamos una velocidad uniforme y moderada y que, como ya hemos mencionado anteriormente, nada de adelantamientos u otras maniobras arriesgadas como acelerones o frenazos.

Un solo litro de gasolina o gasóleo consumido emite a la atmósfera entre 2,35 y 2,6 kilos de CO2. 

Pero el ahorro de gasolina pasa por otras cuestiones. Algunas tan sencillas como planificar tu viaje con la debida antelación para no hacer más kilómetros de los necesarios. Estas son algunas de las recomendaciones que puedes aplicar para conseguir una conducción eficiente, sacando el máximo provecho a los accesorios de tu vehículo.

Recomendaciones para reducir todavía más el consumo

  • Evita el exceso de carga. Esta es una de las principales medidas a tener en cuenta. Se trata de evitar a toda costa el peso extra y los portaequipajes de techo, que pueden aumentar el consumo hasta un 40%.
  • Planifica tu ruta. ¡No des más vueltas de las necesarias! Un navegador en rutas desconocidas te ahorrará tiempo y dinero.
  • Consulta el estado del tráfico. Como hemos indicado, es importante que te anticipes para prevenir los atascos y esquivarlos con rutas alternativas.
  • Comprueba la presión de los neumáticos. Este es uno de los datos más importantes. No todo el mundo conoce la presión a la que deberían estar los neumáticos. Lo ideal es que estén hinchados a la presión indicada por el fabricante y según las condiciones climatológicas (con mucho frío el neumático necesita un poco más de presión). Por ejemplo, si conduces usando neumáticos con una presión de 0,5 bares inferior a la correcta hace que el consumo aumente en un 2 por ciento en áreas urbanas y un 4 por ciento en las interurbanas.
  • La calefacción solo si es necesaria. La calefacción y el aire acondicionado incrementan el consumo hasta un 25%. Siempre que puedas evita su uso o minimízalo al máximo.

Te dejamos una guía completa con ideas de la DGT para que, paso a paso, consigas ahorrar combustible y conseguir esa conducción eficiente que tantos beneficios puede aportar al planeta y a tu economía. ¿Te animas a probarla?

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