Llegó el día: al fin has encontrado la motivación para salir a correr y empezar con esa rutina de ejercicios que tanto tiempo llevabas planeando. Seguro que te has comprado ya esos estupendos leggins de la última colección, posiblemente con su camiseta a juego. Y, por supuesto, no nos olvidemos de las zapatillas deportivas de última generación, que escogiste concienzudamente para que fueran lo más cómodas posible. Pero, ¿y que hay del sujetador? ¿Tú también tienes uno que utilizas sea cual sea el deporte que vas a practicar? Pues, aunque muchas de nosotras no le demos importancia a este detalle, lo cierto es que llevar un sujetador deportivo adecuado es tan fundamental a la hora de hacer deporte como tus zapatillas.

En efecto, entrenar sin un buen soporte puede ser tan incómodo como que tu calzado te cause rozaduras al correr, e incluso puede llegar a dañar el tejido mamario, así como los ligamentos que soportan el pecho, por no mencionar la irritación del tejido o el dolor de espalda. Así es, ¡encontrar el sujetador deportivo adecuado no es tarea fácil! Pero no te preocupes, hoy te traemos las 5 claves para que veas que encontrar el sujetador ideal no tiene por qué ser tan complicado. ¡Toma nota!

Ten en cuenta el tipo de sujeción
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Ten en cuenta el tipo de sujeción

¿Practicas deportes intensos, como el crossfit o el ciclismo? ¿O eres más de deportes de menor impacto, como pilates o yoga? El impacto es quizás el elemento más importante a tener en cuenta a la hora de elegir sujetador deportivo, ya que no todos los modelos son adecuados para todos los deportes. Así pues, mira bien la etiqueta y fíjate en la descripción del modelo antes de comprarlo, para asegurarte de que el tipo de sujeción es la correcta para ti. Aquí, la clave para acertar está en la intensidad del ejercicio que vas a practicar. Existen tres grados diferentes:

Alto impacto:

Son los adecuados para entrenamientos muy intensos, como el running, el fútbol o el entrenamiento funcional. Son deportes en los que hay mucho movimiento. Para evitar que tus pechos sufran el fuerte impacto de estos tipos de ejercicio, es aconsejable utilizar modelos de gran sujeción, como los de espalda cruzada o los que tienen costuras reforzadas.

Medio impacto:

En este grupo se incluyen actividades como el power walking, los paseos en bici o el patinaje. Para la práctica de estos deportes, opta por un sujetador transpirable y con copas que se ajusten a tu pecho.

Bajo impacto:

Las amantes del yoga (dependiendo del estilo, ya que hay estilos de yoga muy dinámicos que entrarían dentro de la categoría de medio impacto), el pilates y otros tipos de ejercicios más suaves pueden optar por cualquier tipo de sujetador que tenga un mínimo de sujeción y elasticidad.

Tejido, transpirabilidad y forma
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Tejido, transpirabilidad y forma

Puede que te parezca una tontería, pero la elección del tejido con el que está fabricado el sujetador deportivo es fundamental para evitarnos esas molestas rozaduras en las zonas del pecho y de las axilas, sobre todo en los entrenamientos de larga duración. Procura optar siempre por materiales 100% transpirables y con lycra de buena calidad, con los que además evitarás el mal olor, ya que regulan el sudor. Marcas como Nike, Adidas, Puma o Reebok, por ejemplo, han creado tejidos especiales para eliminar el sudor y evitar que el sujetador permanezca húmedo mucho tiempo.

En cuanto a la forma, lo más importante que tienes que tener en cuenta es que, por mucho pecho que tengas, tu sujetador NUNCA debe llevar aros. Si te fijas, los sujetadores de calidad, sin importar su talla, están diseñados de modo que los aros no sean necesarios para la sujeción. Del mismo modo, evita también las costuras, el relleno o los broches.

Acierta con la talla
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Acierta con la talla

Aunque parezca una obviedad, muchas de nosotras hemos comprado en el pasado sujetadores deportivos ‘a ojímetro’ que luego no nos hemos podido poner, ya fuera porque nos apretaban mucho o porque no nos sujetaban bien el pecho. Para evitar que pase eso, has de fijarte bien en las tallas y optar siempre por un tamaño similar a los sostenes que uses regularmente. Ten en cuenta que los soportes universales (S, M, L) proporcionan menos sujeción, ya que no están adaptados a la medida de cada pecho.

¡Pruébalo antes de comprarlo!
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¡Pruébalo antes de comprarlo!

Para evitar que nos pase lo que comentábamos antes, es muy aconsejable que, cada vez que te vayas a comprar un sujetador deportivo nuevo, pierdas esos 5 minutos de tiempo extra en probártelo, porque cada marca y modelo puede tener algunas diferencias con respecto a las tallas.

Para asegurarte de que has acertado, ponlo a prueba: sí, ¡que no te de vergüenza! Intenta saltar arriba y abajo, inclínate hacia adelante y levanta los brazos. Así sabrás seguro si el sujetador se mantiene en su lugar mientras te mueves. Además, intenta comprar un sujetador deportivo que cubra tus senos por separado, pues de este modo tu pecho estará más protegido y evitaras que la zona de en medio sude en exceso.