Aprieta los puños y contrae el cuerpo. Toma aire presionando tu estómago hacia dentro y, a continuación, deja ir el aire con los ojos cerrados acompañado del sonido "aaahhh". Sólo con esto, hecho sin ninguna vergüenza, ya lograrás rebajar mucho el estrés y aumentar la serenidad. Y es que este ejercicio es una de las diversas técnicas del yoga Sukshma.

Aún desconocida, esta variante del yoga es una de sus formas más antiguas. El punto diferencial es que no requiere de mucho tiempo, por lo que en diez minutos es posible alcanzar una relajación profunda. Además, los ejercicios son muy sencillos de hacer y se pueden realizar en cualquier lado ya que se basan en una combinación de estiramientos y masajes suaves en consonancia con una respiración profunda.

Así, en el yoga "sutil" se trabaja desde los pies a la cabeza con ejercicios cortos y simples. Unos ejemplos: pellizca las cejas pulsando con el índice para destensionar la cara cómo cuando reímos o rota el cuello en sentido a las agujas del reloj e inhala aire cuando la cabeza este hacia atrás y exhálalo cuando el mentón toque el pecho. Movimientos como éstos logran rejuvenecer el cuerpo, hacerte fuerte y flexible y conectar con la mente de tal manera que mejorarán tu memoria, tu fuerza de voluntad y tu concentración. Y, sobre todo, conseguirás volver a la calma en momentos de estrés.