¿Te sientes cansado o cansada todo el tiempo? ¿Sientes que te faltan fuerzas aunque no entiendes muy bien el por qué? Nosotros te damos algunas pistas que pueden ser otras tantas razones por las que te falte la energía necesaria para estar al cien por cien. Si te sientes identificado/a con alguna de ellas, ponles freno: 

Estás cansado/a porque te apuntas a todo. La solución: empezar a decir no. En ocasiones nos cuesta medir nuestras fuerzas y ni siquiera nos planteamos si realmente nos apetece acudir a tal o cual fiesta o si realmente es necesario que vayamos a un determinado evento. La mejor manera de contrarrestar esa tendencia es darte un tiempo para reflexionar antes de dar respuesta a una propuesta y preguntarte: ¿Realmente me apetece ir? ¿Es verdaderamente importante o necesario que vaya? Si la respuesta a ambas preguntas es no será mejor que te quedes descansando en casa que fatigándote innecesariamente.

Estás deshidratado o llevas una dieta pobre en hierro. En ocasiones el cansancio tiene que ver con el hecho de no beber suficientemente agua al día lo cual produce una sensación generalizada de fatiga y malestar. Para asegurarte de beber la cantidad que tu cuerpo necesita divide tu peso en kilos por treinta, el resultado es el número de litros que debes beber a diario. También la falta de hierro, especialmente en las mujeres, es una de las principales causas del cansancio. Una menstruación abundante o una dieta pobre en carne o en lácteos pueden ser algunas de las causas de la falta de hierro en nuestro organismo. Un test de anemia realizado por un facultativo nos ayudará a sabes si estamos o no en los niveles óptimos.

Haces demasiadas cosas a la vez. El multitasking o, lo que es lo mismo, el hacer mil cosas al mismo tiempo resulta especialmente exigente para nuestro cerebro que utiliza sus reservas de dopamina y unos niveles bajos de dopamina se traducen en fatiga y decaimiento. Una buena manera de recargar fuerzas puede ser dedicar tiempo a actividades tranquilas como la jardinería o la meditación y, por supuesto, ¡hacerlas de una en una! La falta de descanso nocturno es por supuesto también uno de los principales motivos de cansancio y el hecho de abusar de la tecnología antes de acostarnos puede ser la causa. Acostúmbrate a no conectarte a las redes sociales ni navegar por internet una hora antes de acostarte. Cuando menos estímulos tengas más fácil te será conciliar el sueño.