Seguro que te han llegado rumores sobre el sexo tántrico: esa misteriosa práctica que hace que las relaciones sexuales puedan alargarse durante horas, masajes eróticos que activan todos nuestros sentidos y, por supuesto, orgasmos increíbles que se alcanzan gracias a técnicas específicas de meditación. Pero… ¿Cuánto hay de verdad detrás de todas estas suposiciones? Y lo que es más importante, ¿en qué consiste realmente el sexo tántrico?

Pues bien: lo primero que te interesará saber, es que, en realidad, ¡el sexo tántrico como tal no existe! Lo que sí existe es el Tantra, una doctrina esotérica de origen budista y con miles de años de antigüedad que busca experiencias holísticas en los placeres mundanos. Su significado es la conjunción de dos voces del sánscrito que significan expansión y liberación. La máxima entorno a la que gira esta filosofía es la existencialidad del momento presente, del “aquí y ahora”, por lo que no deja de estar conectado con otras prácticas meditativas como el mindfulness.

El sexo tántrico no es sino una pequeña parte del Tantra y, pese a lo que se pueda pensar, no se centra sólo en la estimulación genital, sino que busca la integración de todo el individuo en la conciencia pura y en el despertar de nuestra energía sexual interna para alcanzar el clímax.

Esta búsqueda ha dado forma a toda una serie de prácticas concretas y aplicables durante la práctica sexual, como el uso de la respiración, los sonidos, los movimientos y la proyección de nuestra energía interna. Gracias a la concentración en el momento presente, el Tantra se aleja de la búsqueda del placer individual y nos abre nuevos canales de conexión emocional con nuestra pareja. Esta forma de fusión intensifica la experiencia sexual, proporcionando un estímulo que va mucho más allá del plano físico.

Las cuatro llaves del tantra

La filosofía tántrica se construye entorno a cuatro pilares básicos, conocidos como las cuatro llaves, gracias a los cuales podemos lograr estar en armonía con la energía de nuestra pareja:

La primera llave es la aceptación de uno mismo y de los demás tal y como son, liberándonos de cualquier prejuicio.

La segunda es el momento presente, la concentración en “el aquí y el ahora” con los cinco sentidos.

La tercera llave es expresar libremente lo que sientes y lo que piensas, sin tabúes, siendo plenamente conscientes de nuestras virtudes y defectos.

La cuarta llave hace alusión al movimiento armónico y fluido mediante el que podemos alcanzar el equilibrio de energías, es decir, a todo lo necesario para acompasar tu energía y tus ritmos con los de tu pareja.

Los beneficios de la conexión espiritual

La práctica del Tantra nos puede ayudar a vivir con una mayor libertad y a desarrollar nuestros sentidos, así como nuestra capacidad de amar a los demás. Del mismo modo, y gracias a la concentración en el momento presente, también nos puede ayudar a establecer una conexión emocional con nuestra pareja, intensificando así la experiencia sexual e intensificando las sensaciones y la experiencia del sexo. Además de todo esto, el sexo tántrico también puede tener los siguientes beneficios:

Puede ayudar a tratar problemas sexuales

Según la opinión de muchos expertos, gran cantidad de los problemas sexuales se deben a traumas del pasado o a experiencias emocionales negativas. En este sentido, el sexo tántrico, al promover la conexión espiritual entre ambos individuos durante las relaciones sexuales, podría ayudarnos a sobrepasar las barreras emocionales que nos impidan disfrutar de la experiencia con plenitud.  

Puede mejorar la lubricación

Gracias a una mejora de la energía sexual, el tantrismo puede contribuir a que haya una mejor lubricación ocasionada tanto por la falta de estimulación como por otros bloqueos que se deriven de problemas emocionales.

Puede ayudarnos a recuperar nuestra salud

Las técnicas de respiración que se incluyen en los ejercicios tántricos promueven la oxigenación del cuerpo, mientras que algunas de las posturas y movimientos (muchos de los cuales proceden de la tradición yóguica) ayudan a fortalecer los músculos, a estabilizar cambios hormonales y a mejorar nuestro sistema inmunitario.

Empodera tanto al hombre como a la mujer

Tanto los hombres como las mujeres padecen a menudo de falta de autoestima debido a que tienen una imagen negativa de su cuerpo, lo que a veces lleva a que no se disfrute del sexo en toda su plenitud. En la filosofía tántrica, se busca un equilibrio de energías por igual, por lo que el papel de ambos individuos es igual de importante, lo que evita que nos podamos sentir como meros objetos sexuales y nos empodera como pilares fundamentales en nuestra fusión de energías.  

Proporciona otras formas de satisfacción

En ocasiones, las relaciones sexuales se enfocan sólo en la penetración, y eso lleva a que a menudo se alcance el orgasmo sin una conexión real con la otra persona. Gracias al sexo tántrico, se genera una energía mutua a través de la que se obtiene una unión no sólo física, sino también mental.

El objetivo no es la eyaculación

En Occidente solemos tener el concepto de que el máximo placer sexual se obtiene a través del orgasmo, que en el caso de los hombres se manifiesta con la eyaculación. Sin embargo, los practicantes de tantra consideran la eyaculación como una importante pérdida de energía, y aquellos realmente fieles a esta filosofía consideran que con eyacular una vez al mes es suficiente.

Además de este control de la eyaculación, existe toda una serie de ejercicios que nos pueden ayudar a obtener una experiencia sexual 100% tántrica. Si sientes curiosidad por aventurarte en este misterioso mundo, puedes probar con alguno de estos trucos:

Mantén el contacto visual con tu pareja

¡Que no te e vergüenza! El miraros mutuamente os puede llevar a experiencias sexuales mucho más intensas. Intenta descifrar qué siente, si siente el mismo placer que tu… Muchos dicen que los ojos son el espejo del alma, y el mirar dentro de ellos en los momentos de mayor placer será mucho más mágico.

Siente cada poro de su piel

Uno de los puntos importantes del sexo tántrico es la exploración de la sexualidad mediante las caricias, sintiendo el tacto de la otra persona. Para sentir con plenitud esta conexión física, es importante que mantengas tu concentración en el momento presente y que seas consciente de cada zona de tu cuerpo y del suyo.

Cambia el ritmo

El la naturaleza, todo está en constante cambio. Lo mismo debería ocurrir con el sexo. El cambio de intensidades y ritmos incrementa la energía y nos puede ayudar a tener orgasmos más intensos.

Explora el valle

El Tantra también se conoce como el culto a lo femenino, haciendo alusión a las características arquetípicas de la mujer (suavidad, ternura, escucha, etc.). Asimismo, también se la considera como la figura creadora de la vida, no tanto por la capacidad de dar a luz sino por el especial cuidado que requiere en cuanto a los ciclos y los momentos de la práctica sexual. En este contexto, el hombre ha de tener la predisposición de acompañar y prestar su esencia al disfrute de la mujer, ya que eso repercutirá en el suyo propio.