Too Good To Go es una aplicación móvil que nació con el objetivo de combatir el desperdicio de alimentos. Cuenta con 18 millones de usuarios en toda Europa y aterrizó en España hace un año con la meta de reducir este desperdicio. Precisamente, iniciativas sostenibles como esta son muy necesarias porque un tercio de la comida que se produce a nivel mundial acaba directamente en la basura. Pero no solo se desperdicia la comida, sino todos los recursos y procesos que se han invertido para producirla, desde el agua hasta el terreno y el trabajo desarrollado. Cuando la comida se tira, produce un impacto negativo en el medio ambiente: en concreto genera el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

¿Cómo funciona Too Good To Go?

Too Good To Go es un movimiento que nació en Dinamarca en 2016 para combatir el desperdicio de alimentos y que se ha extendido a un ritmo vertiginoso por todo el viejo continente. La aplicación permite que establecimientos como supermercados, restaurantes, panaderías, tiendas de comida preparada, hoteles o fruterías puedan reducir su exceso de comida diario, vendiéndolo a un precio mucho más reducido a través de la app.

Además de ser una aplicación móvil, Too Good To Go es una plataforma con un alto componente social y un alto grado de compromiso con su entorno y los más desfavorecidos. Por eso, ofrece la posibilidad de que cualquier usuario que lo desee pueda hacer una donación económica a la ONG Acción contra el Hambre, fundación que trabaja en casi 50 países para combatir la desnutrición infantil.

Permite que los usuarios puedan salvar esa comida para evitar su desperdicio y también ayuda a aquellos que no llegan a fin de mes por sus reducidos precios de entre 2 y 5 euros. También colabora a preservar el medio ambiente, porque con la reducción de desperdicio de alimentos también lo hacen las emisiones de CO2. Para el consumidor, el funcionamiento es muy sencillo y similar a cualquier aplicación de encargo de comida, con la diferencia de que hay que ir a la tienda en persona a buscar el pedido para evitar sobrecostes de transporte y contaminación extra.

Como el desperdicio de alimentos diario de un establecimiento no se puede predecir, han creado el “Pack Sorpresa”, un concepto que mezcla sostenibilidad y emoción, donde el contenido y el volumen del pack dependerá de los alimentos que no se hayan vendido al acabar el turno de comida. Aunque en función del establecimiento que se escoja, más o menos se sabe que tipo de comida te puede tocar.

Razones detrás del desperdicio de alimentos

  • Buffets con demasiada comida
  • Pedir en exceso, almacenar demasiados alimentos y no disponer de espacios de almacenamiento adecuados
  • Falta de práctica de permitir a los consumidores llevarse a casa las sobras
  • Residuos de preparación (por ejemplo, recortes y pieles) y falta de reutilización de los ingredientes para otros fines
  • Impredecible demanda y dificultades para su pronóstico
  • Disponibilidad de alimentos preparados frescos y productos con una vida útil relativamente corta
  • Tamaños de envases inadecuados para atraer a los consumidores
  • Mala interpretación de la vida útil del producto
  • Artículos promocionales obsoletos, dañados e impopulares

 

Más de 36.000 establecimientos en Europa

Actualmente, Too Good To Go está presente en 14 países europeos, tiene más de 18 millones de usuarios y ha logrado salvar más de 26 millones de packs de comida. Para ello, cuenta con más de 29.000 establecimientos asociados en toda Europa, desde pequeños negocios familiares hasta grandes superficies, grupos y cadenas hoteleras. En concreto colaboran más de 18.000 restaurantes, 5.500 panaderías, 4.450 supermercados y 865 hoteles.

Se han propuesto contribuir de todas las formas posibles en la construcción de un movimiento mundial en contra del desperdicio de alimentos. Sus objetivos para 2020 se focalizan en 4 grandes áreas: hogares, empresas, educación y política.

  • Hogares: Para evitar que se desperdicien 47 millones de toneladas de comida cada año en los hogares europeos, quieren aumentar la concienciación sobre el problema e implicar a la ciudadanía en la búsqueda de soluciones.
  • Empresas: Ofrecen a sus colaboradores la oportunidad de obtener un beneficio adicional, a la vez que captar nuevos clientes y participar dentro del ámbito por la sostenibilidad.
  • Educación: Ofrecen módulos y talleres para niños y adolescentes con el fin de enseñar a la nueva generación a valorar los recursos y proteger al planeta.
  • Política: Reducir el desperdicio de alimentos requiere políticas y regulaciones a nivel internacional y nacional. De momento, Too Good To Go ha publicado su primer libro blanco en el etiquetado de alimentos. Las fechas de caducidad y consumo preferente son responsables del 10% del desperdicio de alimentos en Europa.