Trabajar en casa puede ser una experiencia maravillosa o se puede convertir en una pesadilla, sobre todo si no es decisión nuestra. El truco para sobrellevarlo de la mejor manera posible es entender que se trata de una situación nueva que requiere adaptación, a la vez que nos tomamos el tiempo de cuidar algunos aspectos que son importantes.

Tanto si estás teniendo la increíble fortuna de trabajar desde casa ahora, como si prevés cambios en tu vida cuando todo esto haya pasado, te invito a leer estas recomendaciones y acoger todas las que te puedan venir bien.

Lo cierto es que hay muchos trucos que no encontrarás aquí, son trucos que irás creando tú de acuerdo a tu experiencia, qué te hace sentir bien, cómo estás más cómoda, de qué forma eres más productiva, etc. Incluso irás comprobando que acciones que te funcionan en los días de motivación máxima no  dan el mismo resultado en los días de desmotivación y que, para estos, hay otras cosas que te ayudan mucho más.

Sin embargo, tómate el tiempo y la energía en comprobar si estos trucos pueden ayudarte, publiqué la lista en Instagram hace unas semanas y ¡el feedback ha sido inmejorable!

¡Allá vamos!

Programa tu nueva rutina
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Programa tu nueva rutina

Empecemos por el principio, es algo nuevo para muchas personas y, si tú estás entre ellas, escúchame bien: es normal que no te encuentres, no estés a gusto, no te sientas en tu entorno y, desde luego, no sepas qué hacer para mejorar esa situación.

De pronto tienes una nueva rutina y adaptarse puede llevar algo de tiempo.

Dedica un rato a sentarte con tu agenda (y con un folio en blanco), para armar tu nueva rutina. Trata de organizar tu horario de trabajo, cuándo harás las tareas del hogar, en qué momento comes, cuándo vas a ir a la compra, ¿vas a hacer ejercicio? ¿En qué momento te viene mejor?

Establece un horario, aunque no pienses cumplirlo
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Establece un horario, aunque no pienses cumplirlo

Este punto siempre ha sido “El Punto” para mí. Leí en decenas de blogs y vi en decenas de videos de You Tube que establecer un horario es muy importante y yo, años después, sigo sin cumplirlo.

Si tienes un horario bien marcado por tu empresa quizás sea más fácil, pero no te confíes. Es muy fácil “aprovechar un ratito más” para adelantar cosas y ese “ratito más” pueden convertirse fácilmente en 3 horas.

Sin embargo, aunque a mí nunca me ha funcionado tenerlo, considero que es muy importante para marcar bien los tiempos.

¿Cuándo empiezas? ¿Cuándo descansas? ¿Cuándo cierras el chiringuito? ¿Hasta qué punto vas a conectarte los fines de semana? Cuidado con el teletrabajo, si no ponemos límites se nos mete en el baño, la cocina y los armarios.

Ordena el espacio donde vas a trabajar
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Ordena el espacio donde vas a trabajar

Y con espacio no solo me refiero a la mesa, sino al entorno completo –salón, comedor, habitación, cocina…- e, incluso, aquellos espacios en los que vayas a entrar durante tu jornada.

La idea es tenerlo todo despejado, limpio, ordenado y evitar así el ruido que produce el desorden.

Para que te hagas una idea, algo muy básico sería despejar la taza utilizada, hacer la cama, tener la cocina recogida –seguro que irás allí en algún momento-, el baño limpio y, en concreto, la zona donde trabajes ordenada.

Durante mucho tiempo –y todavía lo hago hoy en día- trabajé en el salón y para mí era fundamental tener los cojines colocados, la manta del sofá doblada y la mesa despejada.

¡Quítate el pijama!
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¡Quítate el pijama!

Confía en mí. Trabajar en pijama es buena idea solo cuando vas a trabajar desde casa de manera esporádica –una semana por algún motivo, días sueltos…-, pero si el plan es trabajar desde casa dos meses o de forma indefinida, algo que vas a necesitar hacer es quitarte el pijama antes de empezar la jornada.

No es necesario que te vistas con una camisa y pantalones vaqueros, quizás ni siquiera te resulta cómodo. Un chándal, unos leggings, una sudadera, cualquier cosa diferente a la ropa con la que has dormido sirve.

Revisa tu agenda al terminar el día
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Revisa tu agenda al terminar el día

Este truco está especialmente dedicado para los autónomos.

Cuando se trabaja por cuenta ajena es habitual que nuestro trabajo nos llegue por email. Simplemente tenemos que abrir el correo electrónico e ir completando las tareas que nos van llegando.

Sin embargo, cuando se trabaja para uno mismo, la mayoría de las veces las tareas no vienen de fuera, sino de dentro: nos las ponemos nosotros mismos.

Siendo así, resulta increíblemente útil preparar la agenda del día siguiente una vez terminada la jornada. Consiste en establecer cuáles serán las actividades del día siguiente, qué debemos hacer, y así tener las primeras horas claramente marcadas.

Si no lo haces al terminar el día, habrás de hacerlo al comienzo del día siguiente y te costará más arrancar. Ahorra tiempo y déjatelo preparado.

Minimalismo
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Minimalismo

El minimalismo está indicado para absolutamente todo y el trabajo desde casa no iba a ser menos.

Aplicando el minimalismo a tu vida, en la medida en la que te sientas preparada, ahorrarás tiempo en la toma de decisiones, al limpiar, al recoger, al buscar cosas, etc. Y también ahorrarás energía y evitarás la dispersión de tu atención por tener menos cosas materiales que atender.

¿Qué tal si empezamos por el minimalismo en tu escritorio? ¿Tus productos de belleza? ¿Y la ropa?

Velas, incienso y aceites, hacen el ambiente más inspirador
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Velas, incienso y aceites, hacen el ambiente más inspirador

No sabes cuánto puede cambiar un espacio solo con encender una vela. Y no hablemos de quemar incienso o poner un aceite esencial que te guste en el humidificador.

Se trata de hacer que el entorno te inspire, te aporte calma, te ayude a concentrarte y te resulte acogedor.

¿Bebes agua?
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¿Bebes agua?

Seguramente en el trabajo tenías la costumbre de beber agua en algunos momentos puntuales. Quizás ir a llenar la botella te servía para estirar las piernas o para tener una conversación distendida con algún compañero de trabajo.

¿Y ahora?

Asegúrate de beber agua, al parecer el cerebro pierde capacidad de concentración con la deshidratación y son muchas personas las que lo notan.

Pon un vaso o tu botella a la vista, ocúpate de rellenarlo a menudo y establece tu nueva rutina.

Comprensión, compasión, adaptación y aprendizaje
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Comprensión, compasión, adaptación y aprendizaje

Compréndete, sé compasiva contigo, ten paciencia en adaptarte a estos cambios, ocúpate de esa adaptación –prueba, prueba y prueba- y aprende.

Algunas personas se adaptarán fácilmente a estos cambios y a otras les costará más, unos se concentrarán bien desde el primer día y a otros les costará algún tiempo hacerse a la nueva forma de trabajo. Todos somos diferentes, por favor no te compares.

Recuerda que si se te hace cuesta arriba puedes buscar tips en diferentes blogs –You Tube funciona genial en estos temas-, puedes pedir consejo a tus compañeros o también buscar ayuda de un profesional –yo he llevado algunos procesos de coaching sobre emprendimiento y oposiciones y sé, gracias a esta experiencia y a la mía propia, que da muy buenos resultados-.

En general… Slow life
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En general… Slow life

La slow life es cuestión de actitud, así que ya sabes: mantén esa actitud de calma y de fluidez, y observa cómo todo va colocándose en su sitio.

Tanto si vas a trabajar en tu casa por la situación actual, como si tienes la oportunidad de hacerlo en un futuro por distintos motivos, estas recomendaciones te ayudarán a empezar esas pruebas de las que hablaba.

Probar, comprobar y ajustar es el truco para los nuevos hábitos, así que paciencia.

Mucho ánimo, mucha fuerza y mucho amor.