Si no consigues dormir bien, no podrás descansar ni desconectar el cuerpo y la mente para recargarte de energía. La higiene del sueño es muy importante para lograr un sueño reparador y rendir perfectamente al día siguiente. Pero aunque seamos conscientes de esta necesidad y intentemos cumplir, no siempre se puede.

¿Por qué no lo consigues? Si eres de las que dan vueltas en la cama durante toda la noche sin poder conciliar el sueño, no podrás olvidarte del estrés y la tensión diaria, y no lograrás un sueño profundo ni será de calidad. Como sabemos que la teoría siempre es más fácil que la práctica y que a la hora de la verdad todo cambia, aquí te dejamos algunos trucos para que ganes esta batalla y duermas mejor.

Trucos para descansar perfectamente

Mantener una alimentación saludable y hacer ejercicio son dos puntos claves para poder descansar, aunque esto no te asegurará dormir bien si otras cosas fallan. Reconsidera si aplicas los siguientes consejos en tu día a día, son básicos, sencillos y necesarios.

Tener una rutina

El cuerpo es como una máquina que funciona mediante un reloj biológico y necesita una rutina. Por lo que deberías establecer una hora para irte a dormir y otra para levantarle, y mantener siempre el mismo horario. Así, tu cuerpo será consciente diariamente de en qué momento le toca ir a la cama.

Evitar la cafeína

La cafeína estimula el sistema nervioso central, nos hace estar más despiertas y nos recarga de energía. Además, su efecto puede durar hasta 6 horas antes de que empiece a desaparecer del organismo. Por lo que no se recomienda ingerir sustancias con cafeína antes de irse a dormir, ya que será un obstáculo para conciliar el sueño.

Realizar ejercicio

Si durante el día has podido realizar alguna actividad física, tu cuerpo estará más cansado y conseguirás dormirte antes y descansar mejor. Sin embargo, si haces ejercicio durante las 3 horas previas a irte a dormir, podrías revertir el efecto al estimular tu cuerpo justo antes.

Cenar ligero

Ni poco ni mucho, los extremos se tienen que abandonar. Dormir con el estómago vacío no es fácil y es peor si todavía estás haciendo la digestión porque has comido demasiado. Planifícate antes y piensa en una cena ligerita para que a tu cuerpo no le falten nutrientes ni tenga que digerir en exceso.

No usar Internet

La pantalla luminosa del móvil, del ordenador o de la tablet, puede confundir el cerebro y alterar nuestro reloj biológico. La mejor opción para evitarlo es desconectar los aparatos electrónicos media hora antes de ir a la cama.

Crear un ambiente adecuado

La luz de tu habitación también es muy importante porque su color regulará la secreción de melatonina de tu organismo. Escoge una luz cálida y tenue, así no te molestará para conciliar el sueño.

Asimismo, debes mantener una temperatura fresca en el ambiente, ya que esta ha de descender para que se active el mecanismo del sueño. Concretamente, ha de estar entre los 16 °C y 20 °C.

Los olores y el desorden tampoco son aconsejables, así que abre las ventanas durante el día y recoge y limpia tu habitación. Así, te sentirás cómoda y predispuesta a conciliar el sueño.

Relajarte

Un baño de agua caliente puede ser tu gran aliado para relajar la mente y los músculos del cuerpo después de un día ajetreado. Incluso, puedes probar a meditar y controlar tu respiración, mientras no piensas en nada más.