El uso de raquetas para desplazarse por la nieve tiene varias ventajas sobre el resto de posibilidades: el periodo de aprendizaje prácticamente no existe y el riesgo de traumatismo es casi nulo. Las raquetas de nieve son la mejor alternativa para descubrir sin prisas rutas que de otro modo nos serían inaccesibles, como senderos de nieve o lagos de origen glaciar. `

Con las raquetas (o snowshoes) se puede caminar sin casi esfuerzo por paisajes nevados sin hundirse en el manto blanco y nos permiten atravesar prácticamente cualquier terreno, desde laderas suaves hasta ríos congelados. Además, dar un paseo con raquetas de nieve a nuestros pies supone realizar un trabajo físico importante a nivel cardiovascular que repercutirá positivamente en nuestra salud.

En el caso de realizar una ruta con continuos desniveles, se irá cambiando el ritmo continuamente y, al estar trabajando a cierta altitud, obtendremos un beneficio extra. Si se desea practicar más ejercicio con las raquetas no hay ningún problema en correr con ellas, es más, existe un deporte que consiste en ello, el snowrunning, que a nivel muscular aumentará el trabajo de cuádriceps, femorales y gemelos.