La modelo catalana de renombre internacional Judit Mascó ha sido la gran estrella invitada al evento que, desde Objetivo Bienestar y con la colaboración de L’Occitane en Provence, celebramos el pasado sábado por la mañana en el Hotel La Florida de Barcelona y que fue un gran éxito de convocatoria y de satisfacción.

Mascó se declara una apasionada del yoga, una disciplina que ya hace años que practica y que, asegura, la ayuda a mantenerse en forma a la vez que a aquietar la mente.

 

¿Cuánto tiempo hace que practicas yoga, Judit?

Mis prácticas de yoga empezaron más o menos hace siete u ocho años. Yo venía de practicar taichí durante más de diez años, y empecé a probar el yoga y llegué a la conclusión que estaba hecho para mí. Me gusta mucho trabajar la flexibilidad, estaba muy interesada desde hacía años a hacer meditación, y empecé a ver y a descubrir que era un camino que me podía permitir mantenerme en forma a la vez que calmar la mente. Porque a veces pensamos que el yoga parece que sea una clase de estiramientos y no es así.

 

Este es uno de los muchos prejuicios hacia el yoga, que parece que necesitas tener mucha flexibilidad para practicarlo.

Claro. Se trata de una práctica muy antigua, ancestral, que viene de la India y que se practica desde hace muchísimos años. Ya lo decían los clásicos, el equilibrio entre cuerpo y mente, pero el yoga va más allá porque habla también del espíritu. Y, al final, yo creo que llegar a calmar la mente eso es el yoga. Y yo creo que la excusa para llegar aquí es esa secuencia de asanas que como te tienen tan pendiente y parecen tan difíciles, estás en el aquí y en el ahora. Esto que está tan de moda y ahora le llaman mindfulness, pero que no deja de ser de estar muy ocupado, así la mente se olvida de los que hemos hecho y de lo que tenemos que hacer después y esa es la gracia. Que cuando acabas la práctica, acabes con una sonrisa de bienestar profundo, porque hemos estado tranquilos mentalmente y no pensando en todo lo que nos queda por hacer y al final no deja de ser una práctica meditativa. El yoga es un regalo para todos.

 

El yoga te permite estar en el aquí y en el ahora

 

¿Qué tipo de yoga practicas?

Yo practico ashtanga, es el yoga, por decirlo de forma muy sencilla, más gimnástico, más exigente y activo. La práctica del yoga ashtanga a mi me permite estar en forma. Las prácticas cardiovasculares no me gustan, precisamente porque no me gustan intento hacerlas de vez en cuando, porque también son importantes, pero la ashtanga reduce volumen, te mantiene fuerte, a parte de trabajar la elasticidad y flexibilidad.

 

Hay mucha gente que llega al yoga por el dolor de espalda. Es un clásico. ¿Es este tu caso?

El yoga es muy exigente y por el dolor de espalda, si no tienes una buena instrucción, puedes hacerte más daño. Porque a veces hay prácticas un poco más enfocadas al dolor de espalda, como podría ser el pilates. Pero es verdad que si te siguen muy de cerca y lo haces con cierta frecuencia y adecuadamente te puede ir muy bien. Pero si te plantas en una clase de nivel alto cuando tu no sabes, corres el riesgo de hacerte más daño.

 

Judit Masco meditando

Como decías, el yoga no es solo una práctica física, sino que también tiene una vertiente moral y espiritual que te ayuda a conectarte mejor con tu mente, con tu espíritu, etc. ¿Intentas practicar meditación en tu día a día?

Yo ya practicaba meditación, pero la meditación es mucho más difícil del yoga. Es mucho más fácil hacer algo, porque estamos acostumbrados a hacer siempre algo, que no hacer nada, todo entre comillas, claro. Después de una buena clase de yoga, la mente está suficientemente tranquila como para hacer cinco o diez minutos de una buena meditación. Tu cuerpo físicamente está cansado, ya has entrado en un estado tranquilo a nivel mental, porque has estado muy en el presente, muy pendiente de las posturas, y eso te permite pasar a este post de relajación que es muy beneficioso. Se hace también previamente un poco de relajación, pero es muy difícil porque venimos siempre muy excitados.

 

Se recomienda hacer yoga cada día. ¿Tú lo consigues?

Eso es lo ideal y yo con mi profesora lo practico extensamente, todas las asanas de la tabla, pero necesitamos prácticamente dos horas. Pero yo no dispongo cada día de tanto tiempo. Lo que sí hago por la mañana o antes de acostarme, son cuatro estiramientos y cuatro relajaciones. Si por ejemplo practicamos el saludo al sol, cinco repeticiones, son tan completos, que a mí ya me vale. Ya he estirado la espalda, ya he estirado las piernas, ya he respirado hondo unas cuantas veces y por lo menos has abierto un poco el cuerpo.

 

Mi punto fuerte en yoga es la flexibilidad pero, sin embargo, tengo muy poca fuerza

 

¿Hay alguna postura que te cueste especialmente?

Todos tenemos nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Y aunque, en general, la flexibilidad es lo que cuesta a todo el mundo, yo soy muy flexible. Porque he nacido así. Entonces mi punto fuerte es la flexibilidad. Además, en yoga, es muy vistoso, pero, sin embargo, no tengo fuerza muscular, tengo unos bracitos muy flacos y todo lo que es de fuerza, porque es una combinación de fuerza sé que ahí me tengo que esforzar más. Es una disciplina que se podría representar por el tronco de un bambú, que es muy resistente, no se rompe, pero es muy flexible.  

 

¡Y equilibrio!

¡Equilibrio! Bueno, no es ni lo mejor ni lo peor de mí.

 

Hay muchas compañeras tuyas de profesión como Verónica Blume, Vanesa Lorenzo o Elka Pataki que también practican yoga y que están enamoradísimas de esta disciplina. ¿Crees que es la práctica de moda entre las modelos?

Yo creo que es la práctica que se ha puesto de moda, cosa que me alegro porque cuando las cosas buenas se ponen de moda, hay que alegrarse. Y si pensamos por qué, pues es porque necesitamos algo más. Porque sino estaríamos haciendo clases de steps y de aeróbic, pero todos buscamos algo más, y todos buscamos esa práctica para contrarrestar nuestra vida acelerada. Lo prueba mucha gente, pero poca gente acaba siendo constante, porque la constancia también suele costarnos.