Un olor.

El de la naturaleza después de llover.

Tu próximo objetivo bienestar.

Camboya, su cultura y su realidad, que relativiza la mía.

Tu prenda fetiche.

Un abrigo largo cámel, me siento cómoda con él lleve lo que lleve debajo y en los pies.

Tu lugar en el mundo.

Dos: delante de una cámara o encima de un escenario y abrazada a mi hijo.

Una obligación.

Ser agradecida con cada momento que me toca vivir. Exprimirlo y aprenderlo al máximo.

Un truco para superar pensamientos negativos.

Hace tiempo aprendí que puedo elegir lo que pienso, solo hace falta voluntad. Así que intento concentrarme en lo bueno y aprender, sin más. Para eso el yoga ayuda mucho.

Cuando te miras al espejo y está todo en orden, ¿qué ves?

A una persona feliz y agradecida que poco a poco se va acercando a la mujer que quiere ser.

¿Cómo te cuidas?

Sigo una buena alimentación vegetariana, hago yoga, bebo mucha agua, duermo bien y no salgo a la calle sin protección solar.

¿A quién acudes cuando necesitas un extra?

A la web vita33.com. Tienen un montón de tratamientos y cremas naturales que estoy descubriendo poco a poco y, ¡me encantan! Y para maquillajes confío enmaquillalia.com, son productos muy asequibles y valiosos... No me canso de descubrir cosas nuevas con ellos.

Tu punto débil.

A veces quiero hacer mucho más de lo que puedo, no me da el tiempo. Entonces me acelero, me frustro y me tenso. Hasta que respiro.

Lo que te hace ser mejor

El yoga. Me ha enseñado a disfrutar el presente con atención, pero relajada.

¿Cómo te cargas de energía?

Poniéndome en contacto con la naturaleza y pasando tiempo con mis amigos. Son dos cosas que siempre me hacen bien y me cargan las pilas.

¿Y cómo superas la inseguridad?

Normalmente respiro profundamente e intento salir de mi cabecita. Me intereso por el otro o simplemente disfruto de estar. Y si, además, me digo a mí misma, “esto es lo que hay, esto es lo que soy, ni más, ni menos”, oye, como que todo encaja... Y ¡adiós miedos, dudas o comparaciones!

Tu mejor lado.

Trabajo la voluntad de hacer las cosas mejor, no siempre lo consigo pero, ¡siempre lo intento!

Tus placeres.

Depende, me permito placeres maravillosos que disfruto como una niña pero, claro, hay otros que ya no quiero en mi vida, y eso hace que automáticamente dejen de ser un placer… Vencer la tentación es un placer cada vez más valioso para mí.

Tu placer favorito.

Dormir con mi hijo.

Tu próximo reto.

Ser la actriz que quiero ser.

El personaje que se ha quedado a vivir contigo.

Uno al que le encanta que su casa esté llena de gente y hacer cenas y fiestas.

Tu ritual de la suerte.

Trabajar con mi hermana las pruebas de casting.

El último goce estético que has vivido

Un ritual de oxígeno en el centro de belleza de Felicidad Carrera, toda una gozada.