Ya os contamos que las opciones más ecológicas y sostenibles de higiene menstrual, es decir, las que no generan residuos, son la copa menstrual de silicona, las compresas de tela y las braguitas absorbentes. Hasta aquí, no hay duda de que estos tres productos representan la forma que tenemos las mujeres de vivir nuestra menstruación de la forma más sostenible posible, evitando el consumo de los productos tradicionales de usar y tirar.

Éstos últimos, los desaconsejamos porque no son reutilizables y generan un impacto importante en el medio ambiente, además de producir, en muchos casos, irritaciones, picores o alergias a muchas mujeres. La mayoría de ellos, están compuestos en un 90% por plásticos, colorantes, perfumes y otros productos sintéticos poco respetuosos con nuestra salud y la del planeta.

Pero, como decíamos, afortunadamente existen en el mercado alternativas conscientes a estos productos de higiene femenina confeccionados desde una óptica mucho más sostenible.

 

Compresas y tampones ecológicos

Además de las copas menstruales y de las compresas y braguitas reutilizables, también podemos utilizar compresas, tampones, protectores diarios y toallitas con el sello ecológico, hipoalergénicos, libres de productos químicos y elaborados con métodos sostenibles. Y, por supuesto, eficaces en la absorción, cómodas y transpirables y con un tacto tan suave y agradable que se parece al de un pañal de bebé. Por tanto, con mucha menos tendencia a provocar irritaciones y alergias y aptas para todas las mujeres, también para las que tienen la piel de la zona íntima más sensible.

Pueden ser una buena opción para las mujeres que no se sienten cómodas utilizando la copa menstrual (por ejemplo, las mujeres con la vagina invertida no pueden utilizarla) o que tampoco les convence la idea de reutilizar este tipo de productos. En cualquier caso, no hace falta escoger un único método y podemos variarlos en función de la cantidad de flujo, de la situación y del entorno en el que nos encontremos o de cualquier otra variable personal.

Pero, pensaréis, aunque sean ecológicas, siguen generando residuos, ¿cierto? La respuesta es que sí, pero la clave está en el tipo de residuos que generan, es decir, en si son o no son biodegradables que acaban desintegrándose y no dañando al medio ambiente.

 

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de comprar compresas y tampones ecológicos?

  • Que estén elaboradas con algodón 100% orgánico que asegure la ausencia total de residuos tóxicos como pesticidas y dioxinas para evitar que entren en contacto con nuestra piel y zona íntima.
  • Que estén libres de cloro, es decir, de productos blanqueantes que crean residuos de dioxinas y que pueden ser tóxicos.
  • Que no contengan ningún tipo de plástico, de productos sintéticos o químicos agresivos con riesgo a generar irritaciones y desechos no reciclables.
  • En el caso de los tampones, que no pierdan las fibras, para evitar el desprendimiento de partículas dentro de la vagina, algo habitual con los tampones convencionales elaborados con rayón.
  • Que todos sus materiales sean compostables. Y eso incluye también al embalaje, es decir, a las bolsitas individuales en las que las compresas vienen envueltas y al paquete contenedor. La mayoría de compresas ecológicas vienen en bolsitas de papel o de otros materiales que acaban desintegrándose y no generando un residuo de larga duración. ¿Eso significa que, una vez utilizadas, las podemos tirar al contenedor orgánico? No. Aunque sean ecológicas y fabricadas con materiales compostables, desde Nur Organic nos explican que la normativa prohíbe tirar restos de sangre al contenedor marrón, así que deberíamos tirarlas al contenedor gris con el resto de desechos.
  • Que cuenten con el sello ecológico. Lee la etiqueta y aprende a interpretar los símbolos que veas. Recuerda que las palabras “natural”, “artesanal” o “saludable” no significan nada por si solas y pueden ser sólo un ejercicio de greenwashing de márquetin. Algunas marcas también incluyen la palabra “ecológico”, “biológico” o “orgánico” en la parte delantera del embalaje, pero en referencia tan solo a uno de los ingredientes del producto, no a su totalidad. Así que, sin sellos, no hay garantías.
  • Si somos veganas, que no hayan sido testados en animales.

Algunas marcas que fabrican productos de higiene femenina orgánicos, naturales y respetuosos son NurOrganic, Natracare o Naty.