Aprovechamos que precisamente hoy se celebra el Día Internacional sin bolsas de plástico para sumarnos a esta tan necesaria concienciación y convencerte de lo importante que es reducir su consumo, así como seguir otras prácticas que nos ayuden a limpiar el ecosistema de toda esa porquería que hemos ido acumulando a nuestro paso por la tierra. Más que una huella, hablamos de una verdadera herida abierta en el planeta, un impacto que en muchos lugares ya es irreversible, como lo demuestran estudios que sacan a la luz datos incuestionables. ¿Sabías que se calcula que en 2050 habrá más plásticos en el mar que peces viviendo en él? ¿Y que el Mediterráneo ya es el mar más contaminado del mundo? Aterrador, ¿verdad?

En efecto, si no ponemos freno al consumo frenético de plásticos y otros materiales no biodegradables y adoptamos prácticas sostenibles para disminuir la exagerada acumulación de residuos que generamos, la vida en la tierra (y, por ende, la nuestra) tiene los días contados.

Ideas para un turismo sostenible

Por ello, como sabemos que muchos están planeando ya las vacaciones de verano, y posiblemente este viaje que tanto tiempo llevabais esperando, os proponemos una serie de pequeñas ideas con las que minimizar nuestra huella negativa en el planeta, y maximizar el impacto positivo que podamos tener:

  • Evita los vuelos siempre que puedas:

El avión es la forma más rápida de viajar, de eso no hay duda, y a veces es el único medio de transporte posible para alcanzar nuestro destino. Sin embargo, se calcula que los aviones suponen el 3% de las emisiones de CO2 de la UE, y además emiten otros gases invernadero que favorecen el oscurecimiento global y el cambio climático. Por lo tanto, cuantos menos vuelos tomemos, mejor.

  • Elije opciones más sostenibles:

Si hacemos turismo urbano, podemos optar por usar el transporte público, o planificar nuestros viajes para tener que hacer las menos escalas posibles. Podemos optar también por otras opciones de viaje, como el turismo rural o los peregrinajes a pie, y descubrir así los rincones maravillosos que se esconden, por ejemplo, en las Vías Verdes de nuestro país.

  • En destinos donde el agua no es potable, evita el consumo masivo de plástico:

Pese a que comprar botellas de agua siempre acaba resultando ser la opción más práctica, podemos optar por llevar encima una cantimplora y rellenarla en los bidones que los países sin acceso a agua potable suelen tener en hoteles y otros establecimientos.

  • Escoge un hotel sin piscina:

Ya sabemos que los hoteles con piscina son muy tentadores, sobre todo en verano, con las altas temperaturas y el calor abrasador, pero son una opción muy poco sostenible, ya que suponen un gasto masivo de agua. En lugar de ello, opta por la vertiente más natural y báñate en los ríos, lagos y playas que encuentres. De esta forma también descubrirás seguro parajes de ensueño que, de otro modo, no habrías explorado.

  • Respeta a tus compañeros de planeta:

Di no a los productos realizados con animales. Ni recuerdos, ni ropa, ni regales… La flora y la fauna del lugar que visitas están ahí para que las disfrutes in situ, no para que te la lleves a casa. Además de eso, en muchos lugares todavía está muy presente el tráfico y la explotación de animales (circos, ferias, etc.). Conviene evitar estas atracciones y contribuir en estas prácticas, así como interactuar con los animales en su hábitat natural, ya que esto interfiere con sus ritmos biológicos y podría ocasionar estragos en el equilibrio de esa especie autóctona.

En definitiva, se trata de que la única huella que dejes al marcharte de ese lugar que quedará para siempre en tu memoria, sea la de tus pies al recorrer sus caminos.