El verdadero significado de la palabra “yoga” es “unión del cuerpo, mente, alma y espíritu”. Según esta antigua práctica, todo nuestro sufrimiento es ocasionado en realidad por el desconocimiento de nuestro verdadero “yo”, y debido a la separación ilusoria que existe entre nuestra conciencia como individuos de lo que en filosofía yóguica se conoce como la “Conciencia Universal”, o Brahman, en sánscrito.

Bajo esta máxima surgió hace cientos de años el que sea probablemente el tratado filosófico más representativo de esta filosofía, que muchos reconocen como un equivalente a “la Biblia” del yoga, y que si ya te has iniciado en la práctica seguramente tu gurú la habrá mencionado alguna que otra vez.

Pese a que muchos lo consideran como un tratado filosófico, el Yoga Sutras es en realidad mucho más que eso: se trata de una colección de 196 aforismos que hacen las veces de guía para la práctica del yoga y la meditación, para la correcta percepción y para una mayor comprensión de uno mismo, del mundo, del universo y del propio sentido de nuestra existencia.

La palabra “Sutra” significa literalmente “cordón”, siendo éste concebido como el cordón que une las cuentas de un mala, la sarta de cuentas esférica que se utiliza para recitar mantras. En este contexto, los Sutras hacen alusión a los cordones de cuentas sagradas que tejen nuestro camino por la vida, nuestro viaje espiritual.

La leyenda de Patanjali

Los Yoga Sutras fueron compuestos por un hombre llamado Patanjali, del cual, sin embargo, se desconoce mucha información, salvo sus presuntos orígenes hindús y que vivió entre el siglo II y IV a.C. El desconocimiento del personaje de Patanjali ha dado pie a un sinfín de leyendas y epopeyas mitológicas, entre las cuales se cuenta que Vishnu, la diosa encargada de mantener el equilibrio en el Universo, descansaba sobre una gran serpiente de varias cabezas llamada Ananta, flotando sobre el Océano de Conciencia (todos conceptos muy conocidos de la filosofía hinduista) cuando Ananta le pidió volver a nacer encarnada en la figura de un gran maestro: Patanjali.

Más allá de los mitos y leyendas, los Sutras de Patanjali han sido estudiados en profundidad durante siglos, ya que los aforismos recogidos dan pie a muchas interpretaciones diferentes. En cualquier caso, todos los estudiosos de la sabiduría yóguica están de acuerdo en que se trata de una recopilación de parámetros o instrucciones cuyo objetivo es el de guiarnos en nuestro camino al autoconocimiento y a la liberación espiritual. Éstas están divididas en ocho pasos diferentes, que deben ir realizándose uno a uno:

Yamas
1/8

Yamas

Hace referencia a nuestra conducta hacia los demás, y está dividida a su vez en 5 principios:

  • Ahimsa, o la no violencia.
  • Satya, ser honestos.
  • Asteya, no robar, o que tu riqueza no implique la pobreza de los demás.
  • Brahmacharya, vivir sin excesos.
  • Aparigraha, ser generosos, no dejarse llevar por la avaricia.
Niyamas
2/8

Niyamas

Este concepto hace alusión a nuestra actitud, pensamientos y sentimientos ante la vida, y también recoge dentro de sí mismo otros 5 conceptos:

  • Saucha, mantener la limpieza y el orden tanto de nuestro cuerpo como de nuestra mente.
  • Santosha, ser conscientes de que la felicidad verdadera se encuentra en nuestro interior, y no buscarla en el exterior.
  • Tapas, cierto nivel de sacrificio hacia los demás (disciplina, puntualidad, perseverancia, etc.).
  • Svadyaya, la importancia de estudiar a los grandes sabios.
  • Ishvara Pranidhana, nuestra relación con la energía universal.
Asana
3/8

Asana

En los tiempos de Patanjali el yoga no consistía en una serie de posturas y movimientos, sino que estaba más focalizado en la práctica meditativa. Así, asana, hace referencia a nuestra postura durante la meditación, que debe ser lo suficientemente cómoda para poder permanecer durante largo tiempo, pero no lo suficiente para caer en el sueño.

Pranayama
4/8

Pranayama

Este concepto quizás te suene más: se trata de ejercicios de respiración orientados a controlar los flujos de nuestra energía.

Pratyahara
5/8

Pratyahara

La habilidad de llevar nuestra atención hacia el interior y evitar las distracciones del mundo, manteniendo nuestra atención en nuestro propio viaje.

Dharana
6/8

Dharana

El dharana es la habilidad, durante la meditación, de mantener la concentración en un solo punto.

Dyana
7/8

Dyana

Es el siguiente paso al dharana: cuando logramos mantener la atención concentrada en un solo punto durante mucho tiempo, podemos llegar a olvidar todo lo demás y conseguir que nuestro “yo individual” sobrepase los límites de nuestra mente.

Samadhi
8/8

Samadhi

El samadhi es el estado meditativo supremo, cuando conseguimos perder por completo la conciencia de nosotros mismos y cesan las fluctuaciones de nuestra mente. En ese momento, según los Sutras de Patanjali, se experimenta un flujo de conciencia absoluto: la mente se libera y se une con el universo, y alcanzamos el estado de “conciencia pura”.