Cada día somos más las que nos pasamos al lado sostenible y ecológico, ya sea por decisión propia o porque nuestro organismo es intolerante a ciertos alimentos. Los vegetarianos y veganos tienen muchas opciones nuevas y diferentes productos entre los que escoger cuando van a comprar. Sin embargo, todavía no hay las alternativas suficientes para satisfacer a todas.

El yogur es uno de los que se ha sumado a la lista. Ahora hay yogures elaborados exclusivamente con vegetales para vegetarianos y veganos. Son opciones que se diferencian de los lácteos que derivan de animales y que están sometidos a fermentaciones. Las dietas que se alejan del consumo de productos de origen animal no incluyen los yogures tradicionales.

¿Qué diferencias hay entre el yogur vegano y el tradicional?

La textura, el sabor y el color son los mismos, por lo que podrás disfrutar igual de este postre, desayuno o merienda. Sin embargo, la diferencia principal es que proviene de productos de origen vegetal. Para empezar, son dispares en lo que hace a la elaboración. En lugar de estar hecho a base de leche de vaca, cabra o cualquier otro animal, el yogur vegano se elabora a partir de bebidas vegetales. Por otro lado, tanto si se trata de un yogur tradicional como de uno 100% vegetal, hay algunos que tienen más azúcares que otros. Aunque, si optas por los veganos, debes saber que la cantidad de azúcares que contienen es menor.

La opción vegana no incorpora grasas que puedan aumentar el colesterol, ya que no incluye las propiedades de los productos de origen animal. De este modo, favorecerá la regulación y el control del colesterol, al mantenerlo en cantidades equilibradas. Y al no contener lactosa ayudará a la digestión, además de que contiene proteínas vegetales que son fácilmente digeribles.

Puedes prepararlo en casa

Ambas opciones se pueden hacer en casa, de forma rápida y sencilla. En el caso de los yogures vegetales, primero deberás escoger qué bebida vegetal vas a utilizar. Tus opciones son extensas: de avena, soja, almendras, arroz, cáñamo, quinoa… A continuación, deberás buscar las bacterias o probióticos que permitirán la fermentación y añadirlas a la bebida, para después calentar la mezcla. Tan solo deberás esperar un par de días para dejar que repose, ¡y listo! Si prefieres agilizar el proceso, puedes utilizar un deshidratador o una yogurtera para que el yogur se fermente más rápidamente. Y también puedes incluir otros ingredientes para darle un sabor o textura diferentes como, por ejemplo, frutas.