Si eres amante de los helados, pero también te gusta cuidarte, hoy te propongo el capricho perfecto: rico, ligero y muy saludable, ya que no lleva ni un solo gramo de endulzante añadido y está solamente elaborado a base de frutas.

Ahora que el calor ha llegado para quedarse una buena temporada, este helado es perfecto como merienda, como tentempié o incluso como desayuno cuando haga más calor... ¡si lo que te gusta es empezar el día con alimentos bien fresquitos!

Para preparar este helado necesitarás una batidora bien potente, o dejar que la fruta congelada se descongele un poco para evitar quemar el motor de las batidoras menos potentes. En este caso, sería bueno también añadir algo de líquido, como alguna leche vegetal de tu gusto, y una vez bien batido todo, meterlo un rato en el congelador para que vuelva a coger una consistencia más espesa y cremosa.

Ahora podemos disfrutar de las mejores frutas del año...¡las fantásticas y sabrosas cerezas! Con su color rojo brillante y su pulpa dulce y jugosa, es una de las frutas favoritas de muchos. Y como las cerezas tienen una temporada bastante corta, hay que empezar a disfrutarlas desde el primer momento. Contienen antocianinas, un poderoso antioxidante que les aporta esa pigmentación oscura, pero además son muy ricas en vitamina C y en calcio.

Los plátanos aportan la cremosidad y el dulzor a esta receta tan golosa, y además nos proporcionan una buena cantidad de potasio y magnesio, entre otros minerales y vitaminas. También actúan como relajante muscular y del sistema nervioso, por lo que son ideales para niños y deportistas, pero también para personas de cualquier edad.

Esta puede ser una de las mejores meriendas para ofrecer tanto a niños como a mayores, una delicia saludable con la que seguro triunfarás este verano... ¡te lo aseguro!

Ingredientes:

(para 2 raciones)

  • 4 plátanos maduros congelados
  • 2 tazas de cerezas maduras congeladas y algunas frescas para decorar
  • 6 - 8 hojas de menta fresca
  • una pizca de chocolate negro rallado

Preparación:

  1. En una batidora potente, echar la fruta congelada, esperar unos minutos para que se ablande uno poco y batir hasta conseguir una mezcla fina. Picar unas cuantas hojas de menta y mezclar. Servir inmediatamente con más hojas de menta trocadas por encima, algunas cerezas frescas deshuesadas y un poco de chocolate negro de calidad rallado.
  2. Si la batidora no es muy potente, dejar que se reblandezca la fruta un poco más, o añadir un poco de leche vegetal a la mezcla. Batir muy bien, si la mezcla queda demasiado líquida, meterla en el congelador, hasta que coja la consistencia deseada.