El verano hace que el deseo de lucir una piel bronceada y saludable se vuelva más inevitable que nunca. Llega el momento de lanzarnos a buscar el mejor bronceador, las cremas hidratantes más nutritivas o ese sérum antiarrugas que promete milagros. Y, sin embargo, pocas nos paramos a pensar todo lo que implica realmente tener una piel saludable: no se trata simplemente de protegernos de los rayos ultravioleta con un buen protector solar o de mantener una correcta hidratación; nuestra alimentación también juega un papel fundamental.

Como sabemos, cada piel es diferente. En consecuencia, también necesita unos cuidados distintos. Pese a que los cosméticos también contribuyen en protegerla por fuera, cuidarla e hidratarla desde dentro es aún más importante. Así es, en cuestión de cuidado dermatológico, la belleza sí está en el interior, y es aquí donde, más que nunca, se refleja eso de que “somos lo que comemos”.

En este contexto, existen una serie de alimentos que son recomendables según el tipo de piel que tengamos, aunque, por regla general, todo lo natural y fresco es ideal para su cuidado. Por el contrario, es aconsejable evitar productos ultraprocesados y limitar el consumo de alcohol y café.

Estos son algunas pautas alimentarias elaboradas por el equipo de Nutritienda, que pueden ayudarte a cuidar la salud de tu piel y según su tipo:

Piel seca – Espinacas, sardinas, calabaza y albaricoque

espinacas

Si tienes la piel tirante, áspera o se cuartea fácilmente y sientes que le falta luminosidad, entonces lo que necesitas es una buena dosis de hidratación y nutrición. Para ayudar a reparar nuestra piel a través de la alimentación, debemos incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes, como la vitamina A y C. Por otro lado, los alimentos que contienen betacaroteno, como las espinacas o las frutas y verduras de colores anaranjados y amarillos (albaricoques, pimientos amarillos y rojos, zanahorias y calabazas) también resultan beneficiosos para hidratar las zonas de nuestro cuerpo dañadas.

Por otro lado, los productos ricos en vitamina B2 ayudan a dar brillo a la piel. Entre ellos se incluyen aquellos de origen animal como carnes y los que contienen vitamina A como los huevos. Y no olvidemos los alimentos ricos en zinc: ayudan a reparar daños como la descamación, la picazón y promueven la suavidad de la dermis. El zinc lo encontraremos en germen de trigo y, por ejemplo, en las sardinas.

Por último, no hay que olvidar los cuidados externos específicos: lo ideal es aplicar un buen exfoliante con productos no agresivos adaptados a las necesidades de tu piel y añadir una gota de aceite esencial de lavanda a tu hidratante habitual que te apliques antes de ir a dormir. ¡Sentirás tu piel más rejuvenecida que nunca!

Piel grasa – Fresas, piña, limón, pepino, alcachofas y salmón

fresas

Si eres de las que tiene una piel de textura irregular, con algún punto negro o brillos en la zona T, eso quiere decir que sin duda perteneces a esta categoría: tienes la piel grasa. El exceso de sebo en este tipo de dermis hace que los poros se obstruyan más fácilmente, lo que da lugar a imperfecciones como brillos o granitos.

Para evitar esto, la primera categoría de alimentos que debemos incluir en nuestra dieta son las frutas. Entre ellas, unas de las más recomendadas son las fresas, ya que producen un efecto antiinflamatorio y reducen la sobreproducción de sebo de nuestra piel. La piña, por otro lado, es también una gran aliada gracias a su contenido en bromelina, que ayuda a la degradación de las proteínas y favorece la absorción intestinal, evitando así los excesos de toxinas y lípidos en nuestro cuerpo. De igual manera, el limón ayuda a deshacernos de las células muertas de nuestra piel gracias a su alto contenido en ácido Alpha hidroxi.

Las pieles grasas también se pueden beneficiar mucho del consumo de alimentos con un elevado poder diurético, como las alcachofas o el pepino, que además tienen un efecto calmante y refrescante. Para potenciar, además, el efecto antiinflamatorio de estos alimentos, lo mejor es combinarlos con alimentos ricos en omega 3, como el salmón, la trucha y la caballa.

Pieles normales y mixtas - Zanahoria, tomate y naranja

zanahoria

¿Tienes la piel suave, firme y libre de imperfecciones? Si es así, ¡estás de suerte! Estás dentro de la categoría de pieles normales y tu objetivo es sólo centrarte en que se mantenga así de sana. Para conseguirlo, puedes incluir en tu alimentación un plus de energía y antioxidantes aumentando el consumo de, por ejemplo, tomate, zanahoria y naranja.

Sea como sea tu piel, para un cuidado extra, nunca olvides seguir una rutina adecuada de limpieza e hidratación facial.