La berenjena es uno de esos superalimentos de estar por casa, que, al estar constantemente en el supermercado parece no apreciarse como se merece.

Esta hortaliza se encuentra en su mejor momento entre mayo y finales de septiembre y sorprende tanto por sus múltiples preparaciones como propiedades. Por ejemplo, está compuesta mayoritariamente por agua, por lo que tiene un bajo nivel de calorías, lo que la hace imprescindible en dietas para pérdida de peso. Además es rica en fibra: depura el organismo, ayuda a eliminar toxinas y absorbe el colesterol malo. Su alta concentración en hierro y magnesio hace que la ingesta de una berenjena aporte el 15% de la cantidad diaria recomendada de los mismos.

Por si todo esto fuera poco, su piel, de brillante color morado, es rica en antocianinas, un antioxidante que protege al organismo frente al cáncer. Eso sí, siempre deberán consumirse cocinadas, ya que el calor elimina su carácter tóxico.